Las extrañas semanas de transición política que vive Colombia cada cuatro años, cuando un Congreso nuevo se posesiona un 20 de julio y el presidente solo hace lo propio el 7 de agosto, han estado marcadas en esta ocasión por una tensión que recorre a la victoriosa derecha. Una sonada votación en el Legislativo, los cuestionamientos a una designación y las críticas a una de las fijaciones de Abelardo de la Espriella muestran las distancias que mantiene el presidente electo con la fuerza más grande de la derecha establecida en el país, la que encabeza el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Los roces entre las dos fuerzas políticas vienen desde que hicieron campaña en paralelo por la Presidencia de la República.
La transición política queda marcada por las distancias entre Abelardo de la Espriella y Álvaro Uribe Vélez










