Sus compañeras formaron un pasillo. La afición presente en el Estadi Johan Cruyff (5.428 espectadores) en el encuentro ante la Real Sociedad, la última vez que veía a su capitana, se levantó a aplaudir. Y Alexia Putellas, en su último partido con el Barça, le devolvió el cariño y ofreció su última reverencia. Porque, aunque el Barcelona se rinda ante su legado, Alexia, su reina, siempre se inclinará ante su gente.










