La democracia estadounidense funciona mejor cuando las elecciones generan una rendición de cuentas efectiva. En Estados Unidos, los votantes han recurrido con frecuencia a las elecciones de mitad de mandato para equilibrar el poder en Washington y ejercer supervisión y control sobre el presidente en funciones y su partido. Esto ocurre cuando el electorado otorga el control mayoritario de la Cámara de Representantes o del Senado al partido distinto al del presidente. Los cambios de mayoría más recientes se produjeron en 2006, 2010, 2018 y 2022, es decir, en cuatro de las últimas cinco elecciones de mitad de mandato.










