Nadie del lugar esperaba que aquellas lluvias pudieran arrasar con todo en Lomas de Mendoza y San Francisquito, dos comunidades rurales cercanas a Ensenada, en Baja California, que no llegan al millar de personas. Los efectos de la tormenta Rachel provocaron la noche del sábado pasado la gran crecida de un pequeño arroyo que recorre el lateral de las comunidades hasta tragarse casas, vehículos y animales, dando un vuelco a la tranquilidad que la zona vivía días atrás.










