Los resultados, en especial la victoria hace una semana el Superclásico, calmaron las aguas en Boca. De pronto, Claudio Úbeda dejó de ser silbado y hoy es destinatario de los elogios. El buen arranque en la Libertadores sumó puntos para el entrenador. También, para Juan Román Riquelme. El presidente aplacó las críticas, pero sabe que el año que viene la reelección no será un partido sencillo. Hay una gran masa de socios dispersa que no está de acuerdo con su gestión y asoman distintas figuras. Entre ellas, un nombre que empieza a sonar fuerte, que estuvo codo a codo con el ex enganche y, según pudo averiguar Clarín, “tiene ganas de volver a jugar”. De Mario Pergolini se trata.
Este domingo, en uno de los salones VIP que dispuso la Ciudad de Buenos Aires para la exhibición de Franco Colapinto, estuvo con Horacio Paolini. El CEO de las grúas fue vicepresidente de Boca, al igual que el conductor de TV. Acompañó a Daniel Angelici y estuvo cerca de Riquelme, pero se alejó porque no está de acuerdo con su gestión. Hace un mes anunció que será candidato en la contienda electoral de 2027 y está tendiendo puentes con distintos actores de la política interna. Pergolini es uno de ellos; el otro, Jorge Reale, empresario mendocino amagó con presentarse en 2023 pero terminó cerrando una alianza con Andrés Ibarra, quien estuvo al frente de la lista que perdió los comicios, muy a pesar de que lo secundó Mauricio Macri, el presidente de la época dorada.
Pergolini escucha, mientras hace un éxito en El Trece, “Otro Día Perdido”. No dejó de ir a la cancha, se lo ve en la platea y se quedó con la espina en 2019, cuando formó parte de la fórmula de Jorge Amor Ameal como vice 1° y terminó renunciando por diferencias con Riquelme.
El propio showman lo contó en varias entrevistas. “Yo no era un dirigente que estaba rosqueando, que iba a la confitería del club y tenía amigos en las organizaciones. Yo era un tipo que estaba en la platea, que era de Boca, que le fue bien en su trabajo y los otros entendían que siempre es más fácil promover a uno conocido que crear a una persona. Me subí a algo que creí que iba a funcionar. Cuando lo hablamos de estar con Román me empecé a entusiasmar y digo ‘bueno, acá tengo un rol para jugar’. Ahora, si yo acá no puedo hacer nada, se terminó. Es un poco esa la conducta. Si esto no lo puedo llevar hasta otro nivel, ¿para qué voy a ver cómo cae? Intenté hacer eso”, explicó.
Pergolini quería profesionalizar la comunicación y el marketing de Boca, pero se encontró con barreras. Un año después de ganar las elecciones junto a Ameal y Riquelme, dio un paso al costado. Ahora, estaría dispuesto a volver, pero no está apurado por lanzar una candidatura. “Todo está muy verde”, dicen quienes conocen el Mundo Boca.
Otros tiempos. Con Riquelme y Ameal. Pergolini renunció por desacuerdos con ellos.Hay una situación que hoy por hoy favorece a Riquelme: la oposición está fragmentada. Más allá de los lazos que intenta establecer Paolini, hay varios otros sectores que tienen sus propias apetencias. Ibarra quiere volver a participar, pero hay que ver qué decide Macri. En ese sentido, Francisco Quintana asoma con fuerza. Fue presidente de la Asamblea de Representantes en Boca, es secretario de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires y vice de la Agrupación Dale Boca, que encabeza Angelici. ¿Qué papel jugará el Tano? En su entorno aseguran que su tiempo en la política xeneize terminó. Al menos, como cabeza de lista, pero nadie cree que dejará de armar en las sombras.
José Beraldi es otro de los que ya advirtió que volverá a competir en 2027. No le fue bien en 2019, dejó pasar 2023 pero decidió que presentará una lista. Propuso a Gabriel Omar Batistuta y Juan Martín Del Potro como personalidades destacadas para su plan de gobierno. Ex vice entre 2008 y 2011, asegura que es su “momento”.
Su ex jefe de campaña, Walter Klik, es otro que lanzará su candidatura. Será tras el Mundial. Hombre de Patricia Bullrich, el Director Nacional de Precursores Químicos del Ministerio de Seguridad de la Nación jugó una carta fuerte en la Justicia Federal. Denunció a Riquelme por “administración fraudulenta” y “asociación ilícita”. Presentó documentación con la que buscará probar que el presidente montó un “mercado negro” y “un esquema mafioso” para la reventa de entradas.
¿Qué harán las agrupaciones? Riquelme cuenta con la propia, “Soy Bostero”, y tiene el apoyo de “Boca es Boca” (Ameal), “Xeneizes por Siempre” (Diego Requejo), “Nuevo Boca” (Silvia Botero, viuda de Roberto Digón), “Azul y Oro” (Andrés Vaccaro), “Por un Boca Mejor” (Coti Nosiglia) y “Boquense” (Néstor Bosio).
Los que están en la vereda de enfrente, o tienen alguna reserva, son “Boca La Causa” (Diego Lajst), “Resurgimiento Boquense” (Marcelo London), “Frente Único y Progreso” (Pedro Orgambide), “Súper Boca” (Edgardo Alifraco), “Dale Boca” (Angelici), “Arriba Boca” (Reale), “La Bombonera” (Pablo Abbatángelo) y “Alternativa Boquense” (Leandro Crespi).
Falta un año y medio, pero la política no espera. ¿Y qué hará Javier Milei, que fue a votar en 2023 porque así se lo prometió a Macri? El Presidente dijo que dejó de seguir a Boca cuando se retiró Martín Palermo, su ídolo, y se enojó con el ingreso de Fernando Gago en la final de Madrid. Tiene su propia reelección por delante.
Riquelme, en tanto, tiene por delante la séptima. Si gana la Libertadores, difícilmente haya competencia. Otro caballito de batalla es la reforma de la Bombonera. Hasta ahora, como presidente, no obtuvo ningún título con el fútbol. Y se sabe, en un club tan grande, lo que importa es si la pelota entra o no en el arco rival.










