Mientras México sigue conmovido por el salvaje crimen de Jonathan Meléndez, su esposa embarazada, su hija de tres años y una joven trabajadora doméstica, la Fiscalía de ese país dio detalles sobre el vínculo previo que tenían el empresario argentino detenido por el crimen y el músico de la banda Camilo Séptimo.
Según el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, existía una relación comercial previa entre Meléndez, de 38 años, y Diego Sebastián Rosen Ferlini, de 51 años, que es el principal sospechoso del homicidio múltiple ocurrido el 1 de septiembre en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
García Harfuch fue más allá y reveló que, antes del crimen, el presunto autor le había reclamado dinero al músico y había proferido amenazas en su contra. «Lo que sí es un hecho es que estaba exigiendo dinero, hubo una exigencia, hubo ciertas amenazas y se comete este lamentable multihomicidio», sostuvo el funcionario, aunque aclaró que se desconoce el monto exacto reclamado.
El secretario explicó que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) pidió mantener en reserva parte de la información del expediente hasta la primera audiencia judicial, para no afectar el desarrollo del proceso. También detalló que las autoridades federales se pusieron en contacto con el fiscal estatal, José Luis Cervantes, y con el secretario de Seguridad estatal, Pablo Vázquez, y destacó que dos sospechosos (Rosen Ferlini y un cómplice) fueron capturados en menos de 12 horas desde el hallazgo de los cuerpos.
El homicidio múltiple ocurrió el 1 de septiembre en un departamento del municipio de Atizapán de Zaragoza, a las afueras de la Ciudad de México. Meléndez fue asesinado junto con su esposa, embarazada de cuatro meses, su pequeña hija de tres años y Aleyda, una joven de 21 años que sería su empleada doméstica. Uno de los hijos del músico, de seis años, fue hallado con vida escondido debajo de una cama.
Las autoridades detuvieron al empresario argentino junto con otro hombre señalado por su posible participación. García Harfuch indicó que el sospechoso principal registraría antecedentes, aunque remitió las precisiones sobre ese punto a la Fiscalía estatal, que continúa las líneas de investigación para determinar si hubo más personas involucradas.
En paralelo, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que el Gobierno del Estado de México lidera la asistencia a los familiares de las víctimas a través de la comisión estatal de víctimas, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y la Procuraduría de Protección de Menores. La funcionaria remarcó que se mantiene un diálogo permanente con la familia y que el Gobierno federal, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, está disponible para intervenir si resulta necesario.
El detenido señalado como autor material del ataque es un empresario de 51 años con doble nacionalidad argentina y mexicana. Sus vínculos con la Argentina son escasos: no registra antecedentes penales ni aportes jubilatorios en el país, y su única huella es un domicilio fiscal en el barrio porteño de Saavedra, que visitó por última vez en 2020. En su perfil de Instagram se presentaba con la frase «la idea es morir joven… lo más tarde posible», un dato que tomó relevancia pública tras su detención.
La principal hipótesis remite a un conflicto de índole económica vinculado a la sociedad que Meléndez y Rosen mantenían en un emprendimiento de alquileres turísticos, aunque las cifras que estarían en juego serían demasiado pequeñas como para explicar semejante nivel de violencia. Según ese relato, el propio Meléndez habría advertido a un amigo, horas antes de morir, que se reuniría con su socio y le pidió que alertara a la policía si no volvía a tener noticias suyas en un plazo breve — un llamado que finalmente no llegó a tiempo.









