Cada cual atendiendo su juego, como en el juego del Don Pirulero. Así transcurren estos días de fecha FIFA extra large en la Selección, mientras todos esperan una definición que todavía no llega: la continuidad de Lionel Scaloni al frente de la Scaloneta. Claudio Tapia mueve sus fichas, deja señales, comparte fotos con el entrenador nacido en Pujato y, junto con sus aliados, hace trascender que las conversaciones avanzan. Lento, pero avanzan. Incluso se informa de un contrato especial bajo el esquema 2+2; es decir, primero hasta la Copa América 2028 y luego hasta el Mundial 2030. Del otro lado, el técnico campeón del mundo, que este martes comandó la primera práctica en el predio Lionel Messi, mantiene el silencio. No habla de los rumores ni de su futuro y recién el próximo martes por la tarde volverá a ponerse frente a los micrófonos en la conferencia de prensa previa al amistoso contra Bolivia. Habrá que estar atentos.
Los que sí hablaron fueron los jugadores. Y casi lo hicieron en coro. Desde Emiliano Martínez y Cristian Romero, los dos llamados a convertirse en referentes de la nueva Scaloneta después de la salida de Lionel Messi, hasta los más jóvenes que empiezan a hacerse un lugar en el seleccionado. Todos dejaron, con distintos matices, un mismo deseo: que Scaloni continúe.
«No tengo ni idea, la verdad, es algo con su equipo de trabajo y lo que decida lo vamos a apoyar», dijo Dibu al pisar suelo argentino. Cuti fue un poco más allá: «Esperemos que siga. Es la persona principal en el armado de esta Selección, así que obviamente esperamos que siga«. Leonardo Balerdi también se sumó al pedido: «Para nosotros sería un privilegio que continúe». Y Nico Paz, uno de los futbolistas que Scaloni hizo debutar en la Selección, fue directo: «Es un entrenador de los más importantes, que me hizo debutar y ojalá que siga«. Franco Mastantuono, otro de los integrantes del recambio generacional, prefirió poner el foco en el presente: «Por ahora seguimos disfrutándolo, así que eso es lo importante».
También opinaron dos que llevan más tiempo dentro del grupo. Gerónimo Rulli destacó «todos los éxitos que tuvo» y «lo que logró formar en la Selección», antes de remarcar el cariño y el aprecio que existe por el entrenador. Juan Musso, en cambio, fue más pragmático: «Convencer a Scaloni no es mi trabajo, lo que decida él estará bien».
A ese pedido interno de los futbolistas se suma otro factor que pesa: la gente. Desde que Scaloni volvió al país, el viernes por la noche, recibió muestras de cariño y pedidos para que siga. En Rosario, durante su visita al Coloso Marcelo Bielsa por los Juegos Suramericanos, el mensaje fue contundente: miles de hinchas le reclamaron su permanencia. La escena se repitió en Capital Federal y tendrá un nuevo capítulo en Córdoba, donde la Selección recibirá a Bolivia el miércoles 30.
En medio de ese clima, Scaloni volvió este martes al trabajo. Fue el primer entrenamiento de la Scaloneta después de la decepción de Nueva Jersey. Según informó la AFA, los futbolistas llegaron a las 9:00 y comenzaron la jornada con 25 minutos de gimnasio bajo las órdenes del preparador físico Luis Martín. Después, Scaloni diagramó trabajos posicionales y tácticos, primero sin oposición y luego con todos los futbolistas de la plantilla.
#SelecciónMayor ¡De nuevo al ruedo, banda! 😄🇦🇷
¡Qué placer tenerlos en Casa otra vez! 😍 pic.twitter.com/PsI798YkF5
— 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) September 22, 2026
Pero la pregunta sigue flotando: ¿en qué estado está la continuidad de Scaloni? ¿Hubo una charla formal con Tapia para hablar del contrato? Según pudo averiguar Clarín, todavía no. El presidente (que cumplió años y lo festejó en el predio con los futbolistas y el cuerpo técnico) y el entrenador sí mantuvieron conversaciones, pero vinculadas a distintos temas y con otros protagonistas en el medio. La negociación específica por el contrato todavía no se movió.
La situación, entonces, cambió respecto de aquel momento posterior a la final perdida ante España, cuando Scaloni parecía tener un pie y medio afuera. Ahora existe una señal concreta que alimenta la ilusión de Tapia: el entrenador está dispuesto a negociar. No significa que su continuidad esté asegurada. Pero sí que la puerta está abierta. Y para Chiqui, cuyo plan A, B y C siempre fue el Gringo de Pujato, no es un detalle menor.









