La última polémica que rodea a la Embajada de México en Reino Unido y que ha salpicado a Marcelo Ebrard se gestó años atrás. Su hijo, Marcelo Patrick Ebrard Ramos, vivió entre 2021 y 2022 en la residencia diplomática en Londres. En ese momento, en la recta final de la pandemia de covid-19, el muchacho era un estudiante de Psicología y su padre, secretario de Relaciones Exteriores. Ebrard Ramos residió durante meses en una amplia habitación con chimenea en el ala izquierda del edificio, según ha podido saber EL PAÍS, como parte de su investigación de los excesos en la Embajada de Londres. El estudiante fue atendido por un mayordomo, una cocinera y dos personas encargadas de la limpieza dentro de una sede reservada para la embajadora, su familia o cargos del Gobierno. Ebrard, preguntado este jueves en la conferencia mañanera, ha afirmado: “No veo en ello ningún abuso de mi parte, no usamos ningún recurso indebidamente”. El Código de Ética de 2021 de la Secretaría de Relaciones Exteriores —aupado por el propio funcionario cuando era canciller— impide “utilizar bienes o inmuebles, recursos humanos, materiales o financieros institucionales para fines distintos a los asignados”.
Marcelo Patrick es el hijo pequeño de Ebrard con su primera esposa, Francesca Ramos. El joven, ha explicado este jueves su padre, quería formarse en neurociencia en Londres, después de haber estudiado Medicina y Psicología en México. En 2019, la Embajada ya tuvo una reunión para ayudarle a buscar una agencia inmobiliaria, según relata una fuente que estuvo presente: “Se mandó la información y se acabó el asunto”. El tema se retomó, por otra vía, en 2021. “Yo estaba muy atareado por traer a México las vacunas”, ha empezado relatando Ebrard, “y tuve una conversación con Josefa [González-Blanco], quien había sido designada embajadora y le dije: ‘Oye, va a estar por allá mi hijo porque quiere hacer unos estudios y yo tengo muchas reservas’, porque estábamos en plena pandemia. Y [ella] me dijo: ‘Mándamelo a la residencia y lo trato como un hijo, cuando menos el tiempo que sea indispensable’. No estaba yo muy convencido de que fuera, pero mi hijo quería ir para tomar unos cursos”. Esa plática, entre un canciller y una embajadora recién nombrada, es la “génesis” de una polémica estancia que se alargó meses. La exembajadora no ha respondido a las preguntas sobre esta invitación.
La duración de la estancia de Ebrard Ramos en el edificio diplomático es una de las aristas del conflicto. El actual secretario de Economía ha dicho ante la presidenta que su hijo estuvo “aproximadamente seis meses”; su equipo confirmó el miércoles a EL PAÍS que fue desde junio de 2021 a enero de 2022, es decir, ocho meses; y tres fuentes que trabajaron en ese tiempo en la representación afirman a este periódico que el estudiante vivía ahí incluso antes de que Josefa González-Blanco llegara en abril de 2021 a Londres. Esa información ha sido rechazada tajantemente por Ebrard.
“Estuvo desde antes de que llegara la embajadora”, afirma una persona que estuvo empleada en la representación y recuerda que en ese tiempo los cuatro trabajadores de la residencia atendían en exclusiva a Ebrard Ramos: “En la residencia sí se recibían visitas, pero solo un par de días. Él fue el invitado que más tiempo se quedó”. Cuatro fuentes relacionadas con la cancillería apuntan que no hay precedentes de un uso así de las sedes diplomáticas por familiares directos de secretarios de Estado. “Jamás supe de alguien que no sea parte de la misión y esté viviendo en la misión”, señala una de ellas.
Ebrard ha sostenido en la Mañanera que no hay ningún abuso, solo “la preocupación de un papá por un hijo” debido a la pandemia de covid-19. El secretario de Economía ha relatado que la conducta de su hijo fue “intachable” y que organizó una exposición sobre salud mental allá, donde la gente pudo “exponer pinturas y dibujos de su experiencia durante la pandemia”. El funcionario ha afirmado que hay “mezquindad” en las notas que revelan que su hijo vivió como invitado en la residencia, cuando “conocen la entrega de todo el equipo de la cancillería mexicana por traer a México el equipo, las vacunas…”: “Mi hijo lo único que quiso hacer fue contribuir con esa exposición a que esa comunidad estuviera mejor en Londres”.
En un procedimiento regular, los invitados por el Gobierno mexicano a la residencia de la Embajada reciben un oficio firmado de quien asume la responsabilidad legal de su estadía. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no ha contestado sobre quién autorizó la llegada del hijo del canciller ni con qué propósito se permitió. Ebrard ha insistido en que le agradeció a Josefa González-Blanco la invitación directa a su hijo. Durante los cincos años de mandato de la embajadora se registró una estela de denuncias por malos manejos, acoso laboral y falta de relaciones bilaterales entre México y Reino Unido.
La invitación
Edificada en el número 48 de Belgrave Square, la residencia de México en Londres es una mansión blanca con tres plantas y un sótano. Tras dos siglos de historia, las partes superiores de la casa están reservadas para el titular de la Embajada y sus invitados, mientras el personal de servicio ocupa las habitaciones en el subsuelo. Marcelo Patrick aterrizó en la capital británica después de haber estudiado en la Universidad Westhill de Santa Fe —propiedad del constructor José María Riobóo y de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Yasmín Esquivel—, para hacer unos cursos. Pese a que era pandemia, le pidió a su padre “no perder esa oportunidad”.
A principios de 2021, la Embajada no tenía titular. Desde que en 2018 había salido Julián Ventura, la representación había sido manejada por un encargado de misión. En esos momentos la responsable era Aureny Aguirre, quien contactada por este periódico ha señalado “no tener información al respecto” de este tema. El resto de trabajadores se fueron enterando de la llegada de Ebrard Ramos a cuentagotas.
“Nada fue oficial, no hubo ninguna reunión, ninguna comunicación, ningún aviso al interior de cancillería ni al interior de la Embajada, de que este niño iba a llegar a vivir ahí a la residencia”, relata una fuente que trabajaba ahí dentro y que asegura que el hijo de Ebrard llegó en el verano de 2021, nunca antes que González-Blanco: “Todo era radio pasillo, todos sabíamos que ahí estaba, lo encontrábamos en eventos oficiales. Pero nunca hubo ninguna formalización”.
La estancia
El joven compartió la sede con la titular y a partir de diciembre de 2021 también con otro empleado local de la Embajada. El estudiante sí participó en la preparación de la exposición sobre salud mental, que se inauguró en noviembre de 2021. Fuera de este tiempo, “Josefa tenía que hacer de su niñera”, señala una fuente cercana, que rechaza que González-Blanco invitara al joven: “Al contrario, para ella se convirtió en una tarea, trataba de darle algún proyecto para que tuviera algo que hacer, era una forma de cuidarlo, pero era una persona complicada, durante días no salía de su recámara, no soportaba mucho la compañía en la residencia”. La familia de la embajadora nunca fue cercana a la de Ebrard, especialmente por la ríspida relación entre Patrocinio González-Blanco (padre de Josefa) con Manuel Camacho (mentor político de Ebrard).
Según ha podido reconstruir este periódico, la salida de Marcelo Patrick de la residencia se debió al contagio de covid-19 de una de las empleadas de la sede, lo que motivó que su madre, Francesca Ramos, decidiera sacarlo del lugar. Sin embargo, el secretario de Economía afirma que fue a raíz de que sus clases habían dejado de ser presenciales, para ser todas virtuales, por lo que no tenía sentido que el estudiante siguiera en Londres. Se regresó a México.
Durante los casi cinco años que Josefa González-Blanco estuvo en Belgrave Square se instauró una política de puertas abiertas, que coincidía con el uso de la residencia como salón de fiestas. Además de secretarios de Estado, como Tatiana Clouthier, y altos funcionarios de la cancillería, por motivos de trabajo, en la residencia también estuvieron amistades y familiares de González-Blanco. La familia más directa de la embajadora—madre, hermana y sobrinos— solo iban a visitarla durante el día, según testimonios, ya que ellos también viven en Reino Unido y tienen casa propia allá. Sin embargo, algunos empleados de la embajada han afirmado que en ocasiones Josefa González-Blanco les dejaba la residencia a otras visitas durante algunos días. Nadie recuerda a ningún invitado que estuviera durante meses en la residencia.
El Código de Ética
El hecho de que Marcelo Patrick viviera en una sede institucional confronta numerosos principios del Código de Ética de la SRE para servidores públicos. En su apartado constitucional de honradez, este documento incluye: “Conducirnos con rectitud sin aprovecharnos de nuestro cargo, posición o empleo para beneficio propio o beneficiar a terceros”; en el de objetividad: “Preservar el interés superior de las necesidades colectivas por encima de intereses particulares, actuando de manera neutral en la toma de decisiones”; en el de eficacia: “El uso responsable y claro de los recursos públicos, eliminando cualquier discrecionalidad indebida en su aplicación”, o en el de compromiso: “Hacer uso debido de mi cargo a fin de eliminar la obtención de beneficios personales de tipo económico, privilegios”.
“No hay ni una sola razón por la que el canciller pudiera disponer de una residencia”, señala una fuente cercana a la cancillería. El código de conducta de la SRE explica que “la corrupción llevada a cabo por personas servidoras públicas implica también un abuso de poder para la obtención de beneficios personales o en favor de terceros, en detrimento del patrimonio público y con ello del interés general”.
Desde México hay áreas encargadas de revisar el trabajo de las representaciones en el exterior; en este caso serían la Subsecretaria de Relaciones Exteriores, la Dirección General para Europa, la Unidad de Administración y Finanzas, la dirección General de Bienes e Inmuebles y Recursos Materiales. “Todos esos servidores públicos por acción u omisión pueden ser responsables de que haya un privado utilizando los recursos de México”, apunta una fuente cercana a la cancillería. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no ha contestado a la pregunta de si tenían conocimiento de que el hijo del canciller residió en la Embajada durante un año.
La representación es ahora responsabilidad del exfiscal general de la República Alejandro Gertz Manero, quien fue elegido por Claudia Sheinbaum como nuevo embajador en Reino Unido.










