Pocos presidentes en ejercicio tienen tanta experiencia y tantas cumbres a la espalda como Luiz Inácio Lula da Silva, que a los 80 va por su tercer mandato. “Yo nunca fui un izquierdista, yo era un líder sindical”, ha confesado este miércoles Lula en un corrillo del G-7, en Francia. Esas palabras, captadas por un micrófono abierto, eran parte de una conversación privada con la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y el canciller, Friedrich Merz, con los que charlaba en la cumbre de las economías más desarrolladas del planeta e invitados, como Brasil. Lula, fundador del Partido de los Trabajadores, se prepara para disputar las elecciones en octubre.










