Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil y aspirante a la reelección, se ha sometido este viernes en un hospital privado de São Paulo a dos intervenciones médicas programadas: la eliminación de una lesión cancerígena leve en el cuero cabelludo y una infiltración para tratar una tendinitis en el pulgar derecho. Terminado el proceso con normalidad, seis horas después Lula ya tenía el alta y estaba de reposo en su casa paulistana.
Las primeras informaciones apuntaban a que la lesión cutánea era una queratosis, una especie de protuberancia cutánea causada por el aumento excesivo de la queratina. Roberto Kalil, médico personal de Lula, ha informado tras la intervención que la lesión extirpada es un carcinoma basocelular, el cáncer de piel más común. Kalil ha declarado que se hará una biopsia y que no hay metástasis. “Volverá a la actividad normal en un par de días. No va a afectar a la campaña”, ha dicho el médico.
El presidente, de 80 años, goza de buena salud, aunque en 2024 tuvo que ser operado de emergencia a causa de una hemorragia cerebral tras sufrir una caída doméstica. Superó un cáncer de garganta hace años. A seis meses de las elecciones, Lula se esfuerza en mostrarse sano, fuerte y en forma.
El Partido de los Trabajadores tenía previsto que su líder y fundador participara el domingo por la mañana en el congreso anual de la formación, que se celebra en Brasilia. Pero su presencia no ha sido confirmada por ahora.
El político ha llegado al hospital Sirio-Libanés poco después de las siete de la mañana, acompañado de su esposa, Janja da Silva. Ambos procedimientos son sencillos y rápidos, según el equipo presidencial. Ninguno de ellos ha requerido preparativos ni tienen contraindicaciones.
El actual mandatario se prepara para concurrir de nuevo a las elecciones que Brasil celebra en octubre. Si gana, sería su cuarto mandato. Las encuestas anticipan una disputa bien reñida. Su principal adversario es Flávio Bolsonaro, 44 años, senador e hijo del expresidente encarcelado.
El presidente Lula, que acaba de regresar de un viaje a España, Alemania y Portugal, mantiene una intensa rutina de ejercicio, que su fotógrafo personal convierte en animados vídeos para redes sociales. Y él mismo exhibe su forma física en público en cuanto tiene ocasión para ahuyentar cualquier temor de acabar como el presidente estadounidense Joe Biden, que solo se retiró de la carrera para la reelección cuando su deterioro cognitivo era escandalosamente evidente.
Durante este tercer mandato Lula se ha sometido a varias cirugías. La más grave, en diciembre de 2024, cuando sufrió una hemorragia cerebral, derivada de una caída doméstica semanas antes, y fue trasladado en avión de Brasilia a São Paulo en medio de la noche para una operación de emergencia. Para entonces, ya había entrado en el quirófano dos veces desde que en 2022 ganó las elecciones. Una para que le extirparan un nódulo en la garganta y para que le colocaran una prótesis de cadera.










