Ben Dhiman cambia en el Ultra Trail du Mont Blanc el significado del ser humano que avanza sujetando un bastón. Tras romper uno de esos palos ultraligeros, se apoya en los tramos más inclinados del Gran Col Ferret en un amanecer idílico, con la luna llena desapareciendo en el horizonte. El retraso de dos horas en la salida de la carrera fetiche de la ultradistancia, con 171 kilómetros alrededor del techo de los Alpes, convierte la subida más penosa —habitualmente en el tramo más frío y solitario de la noche— en la felicidad de un nuevo día. Llega a su cima, a 2.537 metros de altitud, con la victoria en el bolsillo tras una actuación dominante para no solo subir un peldaño respecto a su segundo puesto de 2025, sino firmar por una hora el registro más rápido de la historia: 18h16m29s. Allí también se distancia Blandine L’Hirondel para culminar su transformación en una de las mejores corredoras de ultradistancia tras haber ganado las otras dos finales del circuito, los 60 kilómetros de la OCC y los 100 de la CCC. Se convirtió en la mujer más rápida de siempre (21h55m49s) en unas condiciones idílicas: una noche iluminada, sin una nube ni una ráfaga de viento. Suya es la joya del trail, esquiva para los dos favoritos, Vincent Bouillard y Courtney Dauwalter.









