«Juancito», un ex integrante de la barrabrava de Rosario Central, que en los últimos meses se lo había visto en el paraavalanchas de la tribuna de Newell’s, fue asesinado a balazos en las últimas horas en el barrio Itatí, informó la policía local. Había estado preso y tenía fuertes antecedentes.
De acuerdo a la versión de los investigadores, Juan José «Juancito» Gómez, de 26 años, fue baleado a última hora de este miércoles. La víctima cayó herida en Garibaldi al 2400 y ya había sido trasladado al hospital municipal cuando llegaron las fuerzas de seguridad provinciales. Según los testimonios que recogieron los investigadores, un delincuente le disparó desde un auto y escapó sin ser identificado.
Gómez logró llegar al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), pero falleció al poco tiempo. La Policía confirmó que el autor del crimen abrió fuego al menos cinco veces, de acuerdo a la cantidad de vainas servidas que quedaron en la calle.
También informó que Agentes del Comando Radioeléctrico hicieron un operativo que concluyó sin arrestos en la zona del ataque. El auto desde el que habrían disparado sería un Peugeot 208 gris.
Juancito formó parte de la barra de Central hasta que se produjo el doble crimen de Andrés Bracamonte y Raúl «Rana» Attardo, sus líderes, acribillados el 9 de noviembre de 2024 en inmediaciones del Gigante de Arroyito. Desde entonces, los que tomaron el mando en la tribuna fueron los integrantes de la banda delictiva Los Menores. Su jefe, Matías Gazzani, se mantiene como el prófugo con la recompensa más alta en el país.
Sin lugar en la tribuna canalla, seis meses después del fallecimiento de Pillín, Juancito apareció en un paravalanchas de la cancha de Newell’s junto a Juan Domingo Ramírez (51), otro simpatizante que también había cruzado la vereda futbolera y que el pasado 22 de julio fue atacado a balazos frente al Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Murió unas dos semanas después como consecuencia del ataque.
En septiembre pasado Gómez quedó bajo prisión preventiva por una balacera registrada sobre pasaje Larguía al 3400. La dueña de la casa denunció que habían disparado contra su casa en represalia por supuestas denuncias de corrupción, pero el fiscal concluyó que mintió para tratar de incriminar a distintas autoridades de la fuerza.
Gómez fue imputado entonces por intimidación pública agravada y abuso de armas. En septiembre de 2025 se entregó en las oficinas de la división de Asuntos Internos de la Policía de Santa Fe y luego fue liberado en julio, después de diez meses privado de su libertad.
De acuerdo a información de La Capital, el último capítulo en la historia de Gómez se escribió en el marco de otros negocios ilegales, cuando trascendió la megacausa sobre fraude en la compra de combustible para la Policía de Rosario.









