Carlos Alonso, uno de los máximos pintores argentinos del siglo XX, murió este lunes en la provincia de Córdoba, según informó su familia con un breve comunicado en redes sociales. Tenía 97 años.
«Con profundo pesar comunicamos el fallecimiento de Carlos Alonso. Su familia lo despide con profundo dolor y gratitud, acompañada por el afecto de quienes lo quisieron y admiraron a lo largo de su vida. Su obra y su legado permanecerán siempre», escribió la familia en la cuenta oficial del pintor en Instagram.
La obra de Humberto Carlos Alonso, nacido el 4 de febrero de 1929 en la provincia de Mendoza, está marcada por los temas de la memoria histórica y el exilio y por una técnica expresionista que abreva en su experiencia como dibujante e ilustrador, siempre reflejando en sus obras la mirada del artista con compromiso social.
En la obra de Alonso están presentes, además, las heridas producidas por la dictadura militar, en su caso personal la desaparición de su hija Paloma en junio de 1977 cuando el pintor se encontraba exiliado debido a las amenazas y la persecución del régimen.
Nacido en 1929 en la zona de Tunuyán, Mendoza, en 1947 recibió su primer premio en el Salón del Estudiante. Entre los maestros más importantes que tuvo el artista se puede mencionar a Lino Enea Spilimbergo en la Universidad de Tucumán, quien lo marcó por la calidad estética y enseñanzas.
Además de recibir numerosos premios, en Argentina y el exterior, participó de muestras individuales y colectivas en todo el mundo, entre ellas el Museo Nacional de Bellas Artes (México), Museo de Arte de La Habana (Cuba), las galerías italianas Giulia de Roma y Eidos de Milán, incluyendo la Bedford Gallery de Londres.
«Sigo creyendo en el arte y, sobre todo, en su memoria insobornable, no sentimental pero que es capaz de fijar las heridas que la realidad deja en nosotros; no creo que el arte pueda resolver ninguno de los problemas del mundo, máxime cuando la ambigüedad invade el arte figurativo y la banalidad es consagrada de utilidad pública; los Estados del mundo intentan esterilizarnos con la miseria y el terror, pero es con ese amor aterrorizado con el que podemos construir nuestros cuadros», escribió Alonso el 1 de agosto con motivo de la inauguración de su última muestra, Los círculos del infierno, en el museo Evita Palacio Ferreyra en Córdoba.
El gobernador de Mendoza despidió al artista con un mensaje en su cuenta de X. «Hoy despedimos a Carlos Alonso, un gran artista mendocino que dejó una huella enorme en el arte argentino. Nacido en Tunuyán, llevó a Mendoza y a nuestra cultura a través de una obra única. Mis condolencias a su familia y a toda la comunidad artística. Su obra queda para siempre», escribió Alfredo Cornejo.
«El Valle de Uco y toda Mendoza despiden a uno de sus grandes artistas. Carlos Alonso, nacido en Tunuyán, llevó el talento mendocino a lo más alto del arte argentino y dejó una obra que trascendió generaciones y fronteras. Se va un maestro, pero queda para siempre su legado, su mirada y una historia profundamente ligada a nuestra tierra», escribió por su parte la vicegobernadora mendocina, Hebe Casado.









