El economista Pedro Gaite sostuvo en RDEco que la Argentina necesita una estrategia de desarrollo económico sostenida en el tiempo que permita superar la discontinuidad de las políticas públicas. En ese sentido, destacó que “el desarrollo es acumulación en un sentido amplio: acumulación de capital, acumulación de riqueza, pero también acumulación de capacidades, de conocimientos y de capacidades de gestión”.
Para explicar su planteo, recuperó el concepto de densidad nacional de Aldo Ferrer, que considera fundamental para comprender cómo los países pueden aprovechar las oportunidades de la globalización. Según explicó, “la globalización en sí no es ni buena ni mala per se, depende de cada país cómo se inserta en el orden global y la respuesta que da a los desafíos y oportunidades de ese mundo”.
Los cuestionamientos al modelo económico por su impacto en la cohesión social y las instituciones
Gaite identificó cuatro dimensiones que determinan esa fortaleza: la cohesión y movilidad social, la impronta nacional de los liderazgos, la estabilidad institucional y el pensamiento crítico. A su entender, estos aspectos presentan dificultades en la Argentina actual.
Al referirse a la primera dimensión, advirtió sobre el deterioro de las condiciones sociales. “Yo veo que en este gobierno eso se está deteriorando muchísimo, porque aumenta el desempleo, aumenta la precarización laboral, caen los ingresos y la gente en general vive peor”, afirmó.
También cuestionó la ausencia de una estrategia nacional sobre los recursos y la estructura productiva. En su análisis, la gestión actual apuesta a atraer inversiones extranjeras y enviar señales favorables a los centros financieros internacionales, pero carece de una visión integral sobre el desarrollo industrial.
En materia institucional, Gaite manifestó su preocupación por el funcionamiento de la República y la democracia. Señaló que existen dificultades vinculadas con el respeto al Congreso y mencionó el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario como un ejemplo de esa situación. Aunque reconoció que hubo problemas institucionales en administraciones anteriores, consideró que “este gobierno dio un paso más en ese deterioro”.
Por qué Gaite reclama un plan industrial para impulsar el desarrollo argentino
El economista ubicó al pensamiento crítico como el componente más importante de la densidad nacional. Para él, significa construir una interpretación propia de la realidad y no adoptar automáticamente las ideas económicas dominantes.
En particular, cuestionó la concepción de que el mercado resuelve por sí solo los problemas de asignación de recursos y que los países deben especializarse exclusivamente en los sectores donde tienen ventajas comparativas. “La especialización productiva importa, la industria es un sector estratégico, tenemos que tener un plan industrial y de desarrollo para impulsar esos sectores”, enfatizó.
En esa línea, planteó diferencias con una estrategia que concentra las oportunidades productivas argentinas en el agro, la minería y la energía, sin contemplar suficientemente el potencial de otros sectores.
Finalmente, Gaite cuestionó que la política industrial no forme parte de las prioridades del Gobierno y sintetizó su posición con una definición: “Para el gobierno una política industrial es mala palabra”.










