En cada paso, Francia le agrega otro argumento a la idea que es una de las selecciones más bravas de este Mundial. La pregunta que cualquiera se hace (especialmente el hincha paraguayo) es como pararlos. El equipo de Didier Deschamps tiene una forma de jugar que expone sus virtudes, pero también la falencia. La clave está en interpretar los momentos.
Si el próximo rival de Francia fuese Argentina, seguramente el entrenador Lionel Scaloni no cambiaría su estructura, su forma de jugar. En todo caso, va a apostar a lo mismo que hizo en la final de Qatar 2022, tratando de presionarlo alto, mordiéndolo en cada recuperación, forzando la pérdida y tratando de gestionar bien la pelota porque sabe que Francia tiene inconvenientes a la hora de defender.
Sí, es muy fuerte a la hora de atacar, pero no tienen partidos tranquilos: siempre tienen inconvenientes, siempre le llegan. Por eso Paraguay tiene que aprovechar. Imagino que Gustavo Alfaro le va a ser el mismo esquema que le hizo a Alemania, pero va a tener que aprovechar algo más los contragolpes y cada posibilidad y espacio que tenga. Porque, claramente, si no acierta va a ser difícil soportar tanto tiempo.
Francia te liquida arriba y tiene problemas abajo, eso está a la vista de todos y no es algo que vaya a modificar de un partido a otro. Conociendo esas particularidades, el desafío es saber usar las herramientas. Argentina, con las suyas, lo paró en la final.
Si Argentina cambiara a esa idea o pensara en un equipo más defensivo -cosa que no creo que haga por una cuestión de idiosincrasia- tendría más chances de lastimar en cada recuperación y cada contragolpe: tiene los jugadores como para hacerlo, como lo hizo en la final ya ganando 1 a 0. Claro, el contragolpe que mete con Di María en ese gol, en tres pases llegó hasta el arco.
Pero así como creo que Argentina no creo que cambie, Francia tampoco lo va a hacer ante Paraguay. Por eso con sus herramientas, los interpretes de Alfaro van a tener que tomar la oportunidad como si fuese la única para hacer el daño suficiente. Si no le puede pasar lo que le pasó a Congo con Inglaterra, que lo ganaba pero no pudo sostenerlo ni aprovechar otras situaciones y lo terminó perdiendo. Así le puede pasar a todos los equipos, pero con Francia más todavía.










