Petróleos Mexicanos (Pemex) ha tenido resultados alentadores en el segundo trimestre de 2026. La petrolera estatal ha confirmado este viernes que entre abril y mayo ha conseguido una utilidad neta de 1.000 millones dólares, en relación con el aumento del precio del petróleo por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, así como el crecimiento de las ventas locales de gasolina y diésel. En el reporte de resultados de la firma, se confirma que las ventas de hidrocarburos crecieron un 30% respecto el mismo trimestre de 2025, hasta alcanzar los 31.200 millones de dólares.
“Los avances operativos están acompañados de una estructura financiera sólida”, ha mencionado el director de la petrolera, Juan Carlos Carpio, en una llamada con inversionistas. Ha sido su primer informe al frente de la firma después de la salida de Víctor Rodríguez Padilla. Carpio había sido el director financiero y echó a andar con la Secretaría de Hacienda un plan para sanear la deuda de la petrolera durante 2025. Este viernes, el ahora director ha destacado la reducción de un 9% de la deuda financiera para ubicarla en 77.500 millones de dólares, cuando en el primer trimestre del año había estado situada en 79.000 millones de dólares.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, había señalado, en el arranque de año que su Administración buscaría que la petrolera dejase de utilizar la herramientas financieras de Hacienda en 2027, pero que la decisión se tomaría en función del desempeño de la empresa durante 2026. La firma ha reconocido en su informe que el panorama geopolítico actual le ha favorecido para conseguir un balance en todos sus frentes. “Los precios de las gasolinas registraron un aumento por el conflicto en Medio Oriente, el encarecimiento del petróleo crudo y mayores riesgos de interrupción en el suministro. Hacia el final del periodo, los precios disminuyeron ante una mejora en las condiciones de suministro, a medida que los buques petroleros comenzaron a transitar nuevamente por el Estrecho de Ormuz”, explica la petrolera en el reporte trimestral de resultados.
Pemex ha conseguido estabilizar su producción de hidrocarburos, que actualmente es de 1,6 millones de barriles diarios. La Administración de Sheinbaum ha apuntado a dos planes en el mediano plazo para empujar el crecimiento de la producción de hidrocarburos de la empresa estatal. Por un lado, se encuentra reactivando las actividades de fractura hidráulica (fracking) para extraer gas natural. Al mismo tiempo, Pemex ha firmado un memorándum de entendimiento con la firma brasileña Petrobras para extraer crudo de las aguas profundas del golfo de México.
Carpio ha destacado la alianza entre las petroleras estatales de Brasil y México que se cerró el mes pasado. “Este acuerdo conecta a Pemex con una empresa estatal con una alta capacidad técnica”, ha destacado. Petrobras y Pemex han comenzado un análisis de proyectos que podrían empezar a desarrollar en los próximos dos años —la duración del acuerdo— en exploración y producción en aguas profundas y ultraprofundas del golfo de México. Aunque la experiencia de la petrolera brasileña sirve para impulsar estos proyectos, la firma mexicana no ha descartado que las petroleras puedan colaborar “en refinación, petroquímica, fertilizantes, procesamiento de gas, recuperación de líquidos, eficiencia energética y reducción de emisiones”.










