Laudelina Peña realizó un detallado relato de lo sucedido el día de la desaparición de su sobrino Loan, de 5 años, el hallazgo del botín enterrado en un lodazal y de cómo se gestó la falsa versión del accidente. Además, sostuvo que los tres adultos que estuvieron en el naranjal (Bernardino Benítez, Mónica Millapi y Daniel Ramírez) con los chicos “deberían saber qué pasó” con su sobrino y deslizó algunas sospechas sobre la familia de Loan.
La declaración arrancó con una confesión. “Pido perdón por las mentiras, que en realidad no fue intención mía, fue del doctor (José Fernández) Codazzi”, sostuvo, en referencia a la hipótesis de que el chico había sido arrollado por la Ford Ranger blanca del marino Carlos Guido Pérez y su esposa María Victoria Caillava, cuando volvían del paraje El Algarrobal hacia 9 de Julio, Corrientes.
Sin la presencia de los demás acusados y con la condición de responder únicamente preguntas de la Fiscalía, Laudelina realizó una detallada descripción de lo sucedido el 13 de junio de 2024 y en los días posteriores a la sustracción de su sobrino.
La mujer, que se quebró en varios pasajes de su declaración, buscó sembrar algunas dudas en torno de la familia de Loan. Sostuvo que sólo los padres y hermanos sabían que el chico iría al campo ese día y que en las horas posteriores a la desaparición notó “raro, distinto, desesperado” a Mariano, uno de los hermanos de Loan. Incluso Laudelina aseguró que su sobrino “no se iba con cualquiera, lloraba. Siempre con su familia”, dando a entender que un extraño no pudo habérselo llevado.
Laudelina negó haber sido quien invitó a algunos de los asistentes al almuerzo. Indicó que fue su madre, Catalina Peña, quien le dijo que le avisara a Caillava y Pérez que se iba a hacer un almuerzo en honor a San Antonio. Y que Mónica del Carmen Millapi y su marido, Daniel Ramírez, habían comprometido su asistencia el domingo anterior, cuando fueron a comer locro.
Relató el orden en el que fueron llegando todas las personas al almuerzo y que la comida finalizó pasadas las 13.30. “Los chicos se fueron a jugar y después Benítez dijo que iba a buscar naranjas. Le dijo a Ramírez, pero no aceptó acompañarlo”, recordó.
“Un ratito después Ramírez me dice para ir adónde estaba Antonio. Mónica me invita y voy. Era más o menos 13.55 y se suman los chicos”, agregó.
Sobre los motivos que la llevaron a abandonar la excursión dijo que “antes de llegar a la tranquera me acordé que la visita había quedado con mi mamá, que solía dormirse sentada”, pero reconoció que volvió por otro camino, para recoger algunas naranjas.
Indicó que al llegar a la casa de Catalina, Pérez dijo que quería volver a su casa para mirar el partido de River, pero Caillava quería llevar algunas mandarinas. “Yo le ayudé a sacar mandarinas que colocamos en una bolsa. Suena el teléfono y recién pude atender el segundo llamado, que era de Benítez. Me preguntó si Loan había llegado porque se había ido solo, le pregunto a Camila (Núñez) y me dice que no. Entonces le digo a Victoria te dejo porque Loan se viene solito y no llega”, sostuvo.
Mónica Millapi.Y que su hermano José se tomó con tranquilidad el hecho, ya que le dijo “debe estar por ahí”, en referencia al campo.
Laudelina aseguró que no vio la partida de Caillava y Pérez porque ya se había dirigido hacia el naranjal en busca de su sobrino.
Sobre el llamado de más de nueve minutos con su pareja, Laudelina sostuvo que en medio del nerviosismo por la desaparición de su sobrino olvidó cortar la comunicación y que recién lo hizo cuando se dirigía hacia el naranjal”.
Antonio Benítez, tío de Loan y marido Laudelina. Foto Archivo / Fernando de la OrdenAl referirse al comisario Walter Maciel, sostuvo que tuvo una actitud muy rara en el primer día. “Estábamos buscando a Loan y él le preguntaba a mi mamá de qué equipo era y le contaba de qué santos era devoto”. Y los tranquilizó diciendo que Loan “por ahí nomás está, ya va a aparecer”.
Las sospechas sobre el botín de Loan plantado en el barro
Laudelina también negó haber sido quien colocó uno de los botines de Loan en un lodazal que está a unos dos kilómetros del naranjal en el campo “del griego”. Sostuvo que se había enterado del hallazgo de huellas del chico pero que la Policía no le había dado importancia. Y que ese día fue hacia el lugar junto con su suegro y otras personas.
“Fuimos los cinco y vimos las huellitas. Eran cuatro o cinco marcas del botín y del otro lado se veía la huella del pie descalzo”, recordó. Y que una persona de apellido Moreira sacó una foto para enviarla al viceintendente. “A la tarde le dije a Macarena para ir a ver de nuevo, que era muy raro. Que para mí tuvo que haber quedado el calzado en el barro”, relató.
Macarena Peña, prima de Loan, con su botín en el barro. Sostuvo que las huellas habían sido encontradas por el ex policía Amando Méndez y que le dijeron que no podían ingresar porque estaban esperando la llegada de los peritos. Laudelina dijo que ingresaron por otro sector y que su hija Macarena comenzó a hincar el barro con un palo. “Ella hincaba el barro y sacó la zapatilla y la dejó cerca del comisario” Maciel. “Yo reconocí el calzado porque había sido de mi hijo y se lo habíamos regalado a Loan”, afirmó.
La versión del accidente
Sobre la falsa versión del accidente, Laudelina contó que “el 28 de junio aparece el doctor (Fernández) Codazzi en mi casa con el cuento de que habían encontrado algo en mi teléfono que nos comprometía y que tenía que declarar que fue un accidente antes que llegue (a Corrientes) la ministra (de Seguridad, Patricia Bullrich) porque íbamos a ir presas y nos iban a dar perpetua”.
Sostuvo que esa noche le dijo qué debía contar. “Todo fue inventado por él, no entiendo para qué”. Y que esa noche la trasladó para que declare. “Me dijo que no iríamos a Goya porque había muchos periodistas” e involucró en el operativo al por entonces senador Diego Pellegrini; y a un comisario de apellido Rodríguez.
El abogado José Fernández Codazzi.Sostuvo que a la madrugada la hicieron ingresar por detrás a la Fiscalía y que primero le preguntaron qué iba a decir, y que recién entonces se le tomó la declaración. Y que al término de su declaración el abogado le dio 50.000 pesos en efectivo.
Sostuvo que después de declarar ante el Juzgado Federal de Goya la trasladaron a la sede de la Policía Federal y un día después al Penal de Ezeiza. Laudelina reconoció que la actual abogada le fue sugerida por las personas que decían ser de la Fundación Dupuy, pero que en un primer momento no la quiso recibir por temor.
La falsa noticia sobre la aparición de Loan
Al referirse a la falsa versión de la aparición de Loan, sostuvo que “lo escuché por la radio de la Policía. Yo estaba en la comisaría de 9 de Julio cuando dicen que lo encontraron en una tapera y el comisario Maciel sale para El Algarrobal para buscarlo. “Decían que estaba bien, asustado… los policías nos felicitaron, que era una alegría haberlo encontrado. Después, como a los diez minutos sonó de vuelta la radio y decía que todos los móviles bajen a la casa de la abuela, que tenían novedades”, pero cerca de las 5 se enteraron que fue una falsa alarma.
En otro tramo de su declaración sostuvo que “no sé dónde está Loan ni quien se lo llevó. Deberían saber Benítez, Millapi y Ramírez”, insistió.
Más testigos
Posteriormente declaró como testigo el suboficial de Prefectura Diego Solano, quien encabezó el procedimiento en el hotel “Despertar del Iberá” cuando fueron a constatar quienes eran los que decían actuar en representación de la Fundación Lucio Dupuy. Recordó el fuerte cruce que tuvo en esa oportunidad con Nicolás Soria, quien “se presentó como funcionario de Interpol, seguridad del hotel y de los miembros de la Fundación”.
“Cuando le pido que se identifique, sacó del bolsillo un carnet y me lo coloca muy cerca de la cara y me dice Interpol. Cuando lo tomo para ver, me lo quita”, recordó.
Loan Danilo PeñaSostuvo que durante buena parte del procedimiento Soria se manejaba con un lenguaje extraño en el que parecía mezclar varios idiomas para confundir.
Durante la audiencia de este martes, Bernardino Benítez tuvo que ser retirado de la sala de audiencias debido a un problema de salud. Su defensor dijo que fue una descompostura producida por la comida y que ya había recibido atención médica. Por la tarde, sufrió el mismo inconveniente Ramírez.
El defensor Enzo Di Tella sostuvo que el malestar fue producto de la ingestión de comida en mal estado.
El sargento de la Policía de Corrientes, José Robledo, fue el último en declarar. El suboficial prestaba servicios en 9 de Julio y el 13 de junio de 2024 ofició de chofer del patrullero.
Contó que llevó cerca de las 14.00 a Maciel a la casa y que se enteró más tarde por el jefe de guardia de la Comisaría de la desaparición de Loan.
“El oficial me pide que lo lleve a la casa del comisario. Eso fue cerca de las 16. Torres me contó que el jefe le dijo que debíamos acompañar la procesión primero y que él se preparaba” para ir hacia El Algarrobal, relató.
Y que 20 minutos después el comisario les pidió que lo buscaran por su casa. Y que desde allí fueron a la Comisaría a buscar otros dos agentes antes de ir al campo.
Recordó que cuando se acercaban a la casa, a la madrugada, escucharon aplausos y le dijeron que había aparecido Loan, pero el comisario Roque Báez habló con alguien por teléfono y confirmó que era una falsa alarma.









