Fue noticia el jueves pasado. Un hombre de 77 años, identificado como Pedro, fue encontrado muerto en su departamento del octavo piso de Colegiales tras un incendio. Fue en Moldes al 1100, entre Virrey Loreto y Zabala. Pero un dato llamó la atención: el cuerpo tenía una herida de bala. La primera hipótesis que se barajó fue la de un suicidio; aunque unos días después comenzó a crecer otra teoría y ahora se investiga un presunto homicidio, con sospechas de parte de los familiares de la víctima y hasta un detenido.
Cerca de las 4 del jueves pasado, un vecino que vive en el piso 14 de un edificio aledaño llamó a los Bomberos al ver las llamas. “Sale humo, sale humo”, alertó.
Una vez que los brigadistas lograron apagar el fuego y evacuar a los residentes del inmueble, intervino personal de la Comisaría Vecinal 13 C de la Policía de la Ciudad. Allí encontraron el cuerpo de la víctima. En una primera pericia visual se observó un orificio de bala en la sien y un arma al lado del cuerpo.
Además de la comisaría, el caso quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 40, a cargo de María Eugenia Sagasta.
La mayoría de los vecinos se enteró de lo ocurrido al escuchar las sirenas del camión de bomberos, otros vieron la noticia que empezó a reproducirse a través de canales de televisión y portales de noticias.
Según pudo reconstruir Clarín en el lugar, el hombre habría vivido solo durante 8 años en el edificio de Moldes. Además, por cuestiones de salud vinculadas con su edad, estaba acompañado por una cuidadora, que era la persona que solía sacar a pasear a los dos perros. Y también tenía una pareja.
De acuerdo con lo declarado por algunos de sus vecinos, “no se lo veía salir mucho de su departamento y tenía una relación tensa con los copropietarios e inquilinos”. Además, algunos sostenían que se trataba de una persona con «depresión o algún tipo de cuadro psiquiátrico».
Clarín se comunicó con un familiar de la víctima. Aseguró que desde el entorno sostienen las sospechas y la presunción de que lo que ocurrió no fue un suicidio. Según la información y los primeros datos, la víctima habría muerto 96 horas antes del incendio.
Según revelaron fuentes de la investigación, hasta el momento hay un detenido, al que se lo investiga por homicidio. La causa está bajo secreto de sumario.
También trascendió, aunque sin confirmación oficial, el dato de que la pareja de la víctima también habría tenido que ser internada con lesiones tras el incendio.
Ahora, la Justicia espera el resultado de las pericias y la indagatoria de la persona que está detenida. Lo que parecía ser otro caso de un adulto mayor que vivía solo y sufrió las consecuencias de un incendio, como ocurrió hace una semana en Villa Crespo, ahora dio un giro inesperado.










