La sífilis vuelve a encender señales de alerta en la Argentina. Los diagnósticos registrados por AHF Argentina aumentaron 17,5 por ciento entre 2024 y 2025 en sus centros comunitarios de salud sexual de Buenos Aires y Rosario. Entre las mujeres, el incremento fue todavía mayor: llegó al 26 por ciento.
Los datos surgen de un análisis de la organización, que advierte sobre la necesidad de ampliar las estrategias de prevención y diagnóstico, especialmente entre las mujeres jóvenes. La preocupación también alcanza a las embarazadas, debido al riesgo de transmisión de la infección al bebé durante la gestación.
El panorama nacional refuerza esa advertencia. Según el Boletín Epidemiológico Nacional publicado en abril de 2026, las personas de entre 15 y 39 años concentraron el 76% de los casos notificados de sífilis durante 2025.
La tasa más alta se registró entre los jóvenes de 20 a 24 años. En ese grupo, se notificaron 366 casos cada 100.000 mujeres, frente a 218,2 cada 100.000 varones. La tasa femenina fue, por lo tanto, aproximadamente un 68 por ciento superior a la masculina.
Las cifras plantean un desafío para las políticas de prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS), que históricamente concentraron parte de sus esfuerzos en las poblaciones consideradas prioritarias por su mayor exposición al VIH.
“Durante muchos años asociamos las estrategias de prevención de las ITS a las mismas poblaciones que presentan mayor prevalencia de VIH, pero la sífilis nos obliga a ampliar esa mirada”, señaló Miguel Pedrola, director científico para Latinoamérica y el Caribe de AIDS Healthcare Foundation (AHF).
El especialista sostuvo que los datos muestran una exposición importante entre las mujeres, especialmente las jóvenes, y que se necesita un enfoque preventivo más amplio.
Una infección que puede pasar inadvertida
Uno de los problemas de la sífilis es que puede transcurrir durante períodos sin síntomas evidentes. Por eso, «una persona puede tener la infección sin saberlo y transmitirla a sus parejas sexuales», explicaron desde AHF.
La enfermedad es causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual y tiene diagnóstico y tratamiento, pero una infección previa no genera inmunidad: una persona que se curó puede volver a contraerla.
Por eso, el testeo periódico y el uso del preservativo son herramientas centrales para reducir la circulación de la bacteria. La detección temprana permite iniciar el tratamiento y evitar complicaciones.
La sífilis puede volverse congénita al transmitirse durante el embarazo.El problema adquiere una dimensión particular durante el embarazo. La transmisión de la sífilis de una persona gestante al bebé puede provocar sífilis congénita, una infección asociada con consecuencias graves para la salud del recién nacido y con complicaciones durante el embarazo.
Según los datos citados por AHF, hasta la semana epidemiológica 48 de 2025 se habían registrado 11.335 notificaciones de sífilis en embarazadas en el país. La cifra representó un 8% más que la mediana correspondiente al mismo período entre 2020 y 2024.
“ No podemos esperar al embarazo para empezar a hablar de sífilis. El testeo tiene que formar parte del cuidado habitual de la salud sexual”, explicó Patricia Trinidad, directora del Centro Comunitario de Salud Sexual de AHF en la Ciudad de Buenos Aires.
La especialista remarcó que diagnosticar y tratar la infección a tiempo también permite prevenir futuros casos de sífilis congénita.
Los jóvenes concentran los diagnósticos
El análisis de AHF también muestra que los diagnósticos se concentran en personas jóvenes. Durante 2025, el 82,2% correspondió a personas de entre 20 y 39 años.
Además, entre quienes tenían de 20 a 24 años, los diagnósticos aumentaron un 27,4% respecto de 2024. En el grupo de 25 a 29 años, el incremento fue del 22%.
En conjunto, las personas de entre 20 y 29 años representaron el 48% de todos los diagnósticos registrados por la organización durante el año pasado.
Para AHF, estos datos muestran que no alcanza con difundir información sobre las infecciones de transmisión sexual: también es necesario facilitar el acceso a preservativos, pruebas diagnósticas, tratamientos y servicios de salud sexual.
Las reinfecciones, otra señal de alerta
Otro dato que preocupa es el aumento de las reinfecciones. Según el relevamiento de AHF, mientras los diagnósticos totales crecieron un 17,5 por ciento entre 2024 y 2025, las reinfecciones aumentaron un 166 por ciento.
En 2024, representaban el 12,3 por ciento de los diagnósticos registrados por la organización. Un año después, la proporción había trepado al 27,8 por ciento. Es decir, más de uno de cada cuatro diagnósticos correspondió a una persona que ya había tenido sífilis.
“Que más de uno de cada cuatro diagnósticos sea una reinfección es una señal de alerta. Curarse de sífilis no genera inmunidad: se puede volver a adquirir”, advirtió Pedrola.
Por eso, el tratamiento debe complementarse con medidas de prevención sostenidas, nuevos testeos cuando corresponda y el abordaje de las parejas sexuales para reducir el riesgo de volver a contraer la infección.
Frente a este escenario, AHF Argentina impulsa la campaña “La sífilis es cosa seria”, que promueve el uso del preservativo, el diagnóstico oportuno y la prevención de las reinfecciones.









