Mientras avanzan las investigaciones judiciales por las presuntas maniobras irregulares con las SIRA durante el gobierno de Alberto Fernández, el nombre de Wanda Nara volvió a aparecer alrededor del entramado social y empresarial vinculado a algunos de los empresarios bajo análisis.
La conductora y empresaria todavía no hizo declaraciones públicas sobre la situación de Martín Migueles, con quien mantuvo una relación sentimental durante los últimos años y cuyo nombre comenzó a circular en versiones periodísticas vinculadas a la causa que investiga presuntas irregularidades en el sistema de importaciones SIRA.
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Aunque Wanda evitó referirse públicamente al tema, en las últimas horas crecieron las especulaciones alrededor del vínculo que ambos mantuvieron y de las conexiones entre distintos empresarios y figuras del espectáculo que compartían círculos sociales comunes.
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Uno de los nombres que reapareció en ese contexto fue el de Elías Piccirillo, expareja de Jesica Cirio. Según trascendió en medios televisivos y portales de espectáculos, Wanda ya conocía a Piccirillo antes de que el empresario quedara bajo exposición mediática y judicial, principalmente a través del entorno social que compartía con Cirio.
El presente de Wanda
Lejos del foco judicial, Wanda mantiene actualmente una agenda centrada en sus emprendimientos personales, campañas publicitarias y proyectos televisivos en Argentina. En redes sociales continúa mostrando viajes, producciones y contenido vinculado a sus marcas de cosmética e indumentaria, mientras sostiene un perfil más cuidado respecto de su vida privada.

En paralelo, la empresaria atraviesa una etapa de menor exposición mediática en comparación con años anteriores, luego de meses marcados por conflictos personales y una fuerte presencia en programas de entretenimiento y redes sociales.
Cerca de Wanda aseguran que busca mantenerse al margen de las repercusiones judiciales y políticas que comenzaron a rodear a empresarios vinculados al mundo del espectáculo. Sin embargo, el avance de la causa SIRA volvió a poner bajo la lupa los vínculos entre celebridades, financistas y figuras del poder económico que compartieron espacios sociales durante los últimos años.
Por ahora, Wanda eligió el silencio. Pero la aparición recurrente de nombres del espectáculo en expedientes judiciales volvió a colocarla, aunque sea de manera indirecta, otra vez en el centro de la conversación pública.
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