Gastón Montenegro (25) estuvo casi dos semanas desaparecido. La última vez que lo vieron con vida estaba yendo a su casa en Capitán Bermúdez, pasadas las 9 de la mañana del 27 de junio. Lo encontraron muerto, enterrado en un campo, el sábado pasado. Ahora, dos jóvenes primos quedaron imputados y avanza la investigación.
Juan Manuel V. (23) y Matías V. (22) son los jóvenes que resultaron detenidos después de una serie de allanamientos. Ahora quedaron imputados con prisión preventiva por «el plazo de ley» (dos años) y por seis meses, respectivamente.
El principal sospechoso es Juan Manuel V, detenido la semana pasada. A él lo señalan como una de las personas que interceptaron a Montenegro cuando regresaba a su casa el sábado 27 de junio cerca de las 9.45 de la mañana.
La víctima iba a acompañado de otro hombre, sobre quien la familia sembró sospechas.
«Al no regresar a casa se hizo la denuncia por averiguación de paradero. Después de casi 12 horas se quiebra un testigo, dijo que que iba caminando y lo llevaron. Yo no lo conocía a ese amigo», relató Carina, la mamá de Gastón.
La mujer dijo que, por el registro de cámaras de seguridad, confirmaron que a su hijo se lo llevaron en un Volkswagen Gol Trend en Güemes y Paraguay. «Se ve cuando lo suben con armas y lo secuestran», sostuvo.
Aunque una de las hipótesis apunta a un ajuste de cuentas por una deuda de narcomenudeo, Carina negó la versión. «Mi hijo ya fue investigado. Gastón no vendía. Sí pudo haber tenido un tema de consumo, pero no era problemático. No debía ni vendía», dijo en diálogo con eltres.
Apenas apareció el cuerpo, el director de Investigación Criminal de Santa Fe había deslizado que «todo parece indicar que hay un conflicto con la venta de estupefacientes».
Pero la madre se mantiene firme a la versión del ataque por error. «No sabemos por qué los llevaron. Nos deja la duda. Se equivocaron, se llevaron a otro chico. Gastón no lo conocía», remarcó sobre la persona que lo acompañaba cuando lo interceptaron.
Apenas se supo que lo habían metido en el auto, la investigación pasó de averiguación de paradero a secuestro. Pero transcurrieron 10 días antes de encontrar el cuerpo. «Lo buscamos dos semanas hasta que encontramos este desenlace», añadió la mujer.
La víctima estaba desempleada y hacía changas como árbitro de fútbol. Ese sábado iba a volver a su casa temprano, porque tenía que dirigir un partido. Como nunca regresó, su madre pensó que se encontraba en la casa de algún amigo de «la chica que salía con él».
«Fuimos recorriendo lugares, que nos llevaron por casas desconocidas. Sin saber que a él lo había interceptado un auto», dijo Carina.
Según la reconstrucción, los dos ocupantes del auto -uno de ellos el detenido Juan Manuel V.; el otro, el conductor, sigue prófugo- bajaron del vehículo y amenazaron con un arma de fuego a Gastón y a su acompañante. A Montenegro lo subieron al auto y escaparon hacia el sur.
Más tarde, en circunstancias que aún buscan esclarecer, a Gastón lo ejecutaron de dos tiros en la cabeza. La investigación apunta a una banda de narcomenudeo que dejó cabos sueltos. A la imagen del auto y sus ocupantes, captada por las cámaras de seguridad, se suman los mensajes de WhatsApp que intercambiaron con acusaciones cruzadas y pedidos para ocultar la evidencia, informó el sitio local SL24.
Juan Manuel V. quedó imputado este viernes por los delitos de «Privación ilegítima de la libertad en carácter de coautor», «Homicidio agravado por el uso de arma de fuego en carácter de partícipe necesario» y «Amenaza calificada por uso de arma de fuego en carácter de coautor».
El cuerpo de Montenegro fue enterrado en un campo ubicado en la zona rural, a metros de la Ruta 10, entre las localidades de Andino y Serodino. Allí apareció en un rastrillaje el sábado 4 de julio.
En tanto, el principal sospechoso descartó armas y ocultó el Gol Trend en un predio que pertenece a la familia de su primo, Matías V., detenido por encrubrimiento agravado.









