El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha dejado de nuevo el cargo en la tarde de este sábado, movimiento que cierra su efímero intento de rebeldía. Rocha, de Morena, había vuelto al Palacio de Gobierno este viernes, después de tres meses de ausencia, motivada por los señalamientos de la justicia de Estados Unidos, que lo acusa, junto con otros nueve funcionarios, de tener vínculos con el narcotráfico. Rocha ha dado marcha atrás después de las críticas de sus propios compañeros de partido y de la desaprobación de la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Rocha Moya cede a las presiones de Sheinbaum y Morena y deja de nuevo el Gobierno de Sinaloa









