¿Increíble?… El shock se extenderá por largo tiempo. El atletismo mundial ha ingresado en una nueva dimensión. Es cierto que el movimiento del maratón en los últimos tiempos (y acelerado en la post-pandemia) hacía suponer que este salto se daría en algún momento: un hombre por debajo de las dos horas para cubrir los 42.195 metros del maratón. Pero Sabastian Sawe con 1h59m30s lo hizo en una carrera sencillamente fabulosa, en la que los tres primeros pulverizaron el récord del mundo que otro notable keniata el infortunado Kelvin Kiptum, muerto poco después de conseguirlo en un accidente de tránsito, había establecido con 2h00m35s en Chicago, el 8 de octubre del 2023.
Hasta hoy, solo Eliud Kipchoge –bicampeón olímpico y considerado junto a Abebe Bikila los más grandes maratonistas de la historia- había realizado un maratón por debajo de 2 horas, pero en condiciones no reglamentarias. Fue en un intento especial en el Prater de Viena, ayudado por “liebres” especiales durante todo el recorrido y un gran dispositivo tecnológico, que no tiene relación con las pruebas abiertas y reglamentarias del atletismo. Aquello sucedió en el otoño del 2019, en el Proyecto Ineos que le permitió a Kipchoge darse un gusto (1h59m40s).
Pero en las pruebas reales, aún faltaba este salto. Los resultados, especialmente en Berlín y Chicago, terrenos planos y veloces, así como el desarrollo tecnológico en el calzado y en los sistemas de preparación, anticipaban qué sucedería. Y fue hoy, un domingo 26 de abril de 2026 que quedará marcado definitivamente para la historia del atletismo.
Como lo fue aquella primavera del 54 cuando Roger Bannister bajó los 4 minutos en la milla, o como el día que Jim Hines bajó por primera vez los 10 segundos en 100 metros (1968)… o los 8.90 metros de Bob Beamon en salto en largo, ese mismo año. Y otras barreras que, la voluntad, determinación y capacidad física del hombre va derrumbando. Se suponían el “Everest” del atletismo y algunos lo concretaron.
También se sabía que los organizadores del Maratón de Londres, con su director ejecutivo Hugh Brasher a la cabeza, habían volcado todos sus recursos para contar con la mejor lista de elite posible. Una lista de lujo, nunca vista antes. Se reeditaba el duelo del 2025 entre el keniata Sabastian Sawe y el ascendente –en esta prueba- Jacob Kiplimo, de Uganda. Estaba el campeón olímpico, el etíope Yamirat Tola, y había expectativa por el debut de su compatriota Yomif Kejelcha, un hombre que ya demostró prácticamente todo en el resto de las distancias.
Pero se agotan los adjetivos para describir la maravilla de lo que sucedió: Sawe llevó el récord mundial de maratón a 1 hora, 59 minutos y 30 segundos. Y también sus escoltas, Kejelcha y Kiplimo, batieron el récord anterior. En su debut sobre la distancia, Kejelcha marcó 1:59:40, mientras que el ugandés –que venía de recuperar su récord mundial de medio maratón en Lisboa- corrió en 2h00m28s.
El grupo líder se formó con Sawe, Jelecha, Tola, Kiplimo, además de otro etíope Deresa Geleta y otro keniano Amos Kipruto (vencedor hace cuatro años en Londres). Pasaron los 5 kilómetros en 14m14s. Ese mismo grupo cubrió los 10 km en 28m34s y los 15 km en 43m10s, alcanzando la mitad del recorrido en 1h00m29s. Aún siguieron así hasta el kilómetro 30 con 1h26m03s. Todo hacía prever una marca alrededor de las 2 horas.
Entre los kilómetros 30 y 35 se produjeron circunstancias decisivas. Sawe y Kejelcha consiguieron una leve ventaja, unos 20 segundos sobre Kiplimo. Para el parcial de los 5 km marcaron 13m42s, lo que indicaba una aceleración y comenzaba a vislumbrarse la posibilidad del récord.
Foto: REUTERS/Matthew ChildsCuando apenas faltaba una milla (1,6 km.) Sawe lanzó su ataque final que lo llevaría a su fantástico récord, en tanto Kejelcha producía el mejor debut de la historia de un maratonista. Y Kiplimo, que abordaba el tercer maratón de su vida (segundo lugar en Londres 2025, ganador en Chicago luego), también estaba debajo del récord anterior…
Para Amos Kipruto, las 2h01m39s lo dejaron cuarto, un lugar delante del campeón olímpico Tamirat Tola (2h02m59s). Y a Geleta su impulso inicial le sirvió para llegar sexto en 2h03m23s.
Foto: AP / Ian WaltonEntre las damas, la etíope Tigst Assefa ganó en 2h15m41s, el mejor registro mundial para una prueba exclusiva femenina. Y allí la uruguaya Julia Paternain –que hizo historia con su bronce mundialista en Tokio, en septiembre pasado- volvió a coronar una gran actuación: octava con récord de su país de 2h25m47s.
Todo para complementar un día inolvidable.
El maratón, que figura en el programa olímpico desde su restauración en los Juegos de Atenas para los tiempos modernos (1896), es una de las pruebas más exigentes del deporte. Su distancia definitiva –de 42.195 metros- se fijó a partir de los Juegos celebrados precisamente en Londres, en 1908, y su lista de campeones incluye a dos argentinos (Zabala y Cabrera) y también a un subcampeón nacido en nuestro país (Gorno).
Pero a partir de la irrupción del etíope Abebe Bikila (Roma 1960) surgió la “oleada africana” que, en cantidad y calidad, ha copado la prueba en las últimas décadas. A la par, se viene produciendo un notable movimiento masivo, en todo el mundo, de aficionados volcados a esta carrera. Y el nivel de la elite se aceleró considerablemente en estos años, en especial por los desarrollos del calzado.
El talento de Sabastian Sawe, así como otro de los valores mencionados, es el que simboliza esa nueva época, para fijar este domingo 26 de abril como un hito en la historia del atlétismo.










