La secretaria de Comunicación defendió el giro digital de la estrategia oficial y sostuvo que las redes modificaron la relación entre Gobierno, medios y sociedad. También afirmó que la Provincia trabaja en acceso a la información y portales de transparencia.
La transformación de la comunicación política, la expansión de las redes sociales y el crecimiento de contenidos sin identificación clara de sus autores fueron algunos de los temas que abordó Luz Santángelo Carrizo al analizar cómo cambió la relación entre el Gobierno de La Rioja, los medios y la sociedad.
La funcionaria sostuvo que la digitalización acelerada durante la pandemia terminó de modificar un sistema en el que unos pocos medios concentraban buena parte de la distribución de información pública.
“Que seas viral no significa que seas periodista”, planteó al diferenciar la circulación masiva de contenidos del ejercicio profesional, que vinculó con investigación, análisis de datos, atribución y responsabilidad sobre lo que se publica.
El Gobierno y las redes
Santángelo recordó que, al asumir su área, la estructura dejó de denominarse simplemente Prensa y Difusión y pasó a trabajar bajo un concepto de Planificación y Comunicación Pública.
El objetivo, explicó, fue vincular la comunicación con las políticas públicas y utilizar las plataformas digitales como canales directos. Ese proceso también cambió la manera en la que se anunciaron decisiones oficiales, incluso medidas salariales que anteriormente eran comunicadas principalmente mediante conferencias de prensa.
La denuncia de campañas coordinadas
Uno de los tramos más fuertes de la entrevista estuvo referido a la actividad de cuentas automatizadas, trolls y campañas digitales.
Santángelo aseguró que durante la primera emisión de Los Chachos, en 2024, las cuentas oficiales detectaron un fuerte crecimiento de perfiles que publicaban críticas y mensajes similares. La funcionaria interpretó ese fenómeno como una acción política organizada.
La existencia de campañas coordinadas específicas contra el Gobierno riojano no puede considerarse acreditada únicamente por esas declaraciones. Para establecerlo de manera independiente serían necesarios análisis técnicos de redes, identificación de cuentas y evidencia sobre coordinación o financiamiento.
Medios, críticas y derecho a réplica
Santángelo cuestionó además la concentración de medios nacionales y afirmó que determinados grupos comunicacionales actúan asociados a intereses económicos y políticos. Esa caracterización constituye una valoración de la funcionaria.
También sostuvo que el Gobierno provincial solicita derecho a réplica cuando considera que una cobertura contiene información incorrecta, aunque afirmó que en numerosas ocasiones no obtiene respuesta.
Transparencia y acceso a la información
Otro punto de la entrevista tuvo contenido institucional. Santángelo señaló que el Gobierno está trabajando en la aplicación de la normativa de acceso a la información pública y en la actualización de portales donde puedan consultarse documentos, planes oficiales y datos presupuestarios.
La funcionaria mencionó como ejemplos información económica, planificación minera y publicaciones del Boletín Oficial.
El desafío, más allá de la disponibilidad formal de la información, será que esos datos estén actualizados, sean fácilmente localizables y puedan descargarse en formatos utilizables, condiciones necesarias para que la transparencia activa pueda ser controlada por ciudadanos, periodistas y organizaciones.
La discusión sobre comunicación pública queda así atravesada por dos fenómenos paralelos: un Gobierno que busca utilizar canales propios para llegar directamente a la ciudadanía y una sociedad expuesta a un volumen creciente de información en el que resulta cada vez más importante determinar quién publica, con qué evidencia y bajo qué responsabilidad.









