River sufrió en La Bombonera su tercera derrota consecutiva en el Superclásico. Algo que no le pasaba desde hacía 35 años. Por eso, la lupa debe estar en el rendimiento del equipo de Leonardo Ponzio, más allá que lógicamente la expulsión temprana de Lucas Martínez Quarta condicionó el planteo. El arquero Santiago Beltrán fue el sostén de la esperanza del «Millonario» de conseguir un heroico empate que no llegó, pero hubo muchos reprobados que no estuvieron a la altura.
A continuación, el análisis 1×1 del rendimiento de los futbolistas de River contra Boca, en la lupa de Clarín.
Fue el mejor de River, porque en el gol no tuvo nada que ver y aunque no fue tan exigido, sacó un par de pelotas.
Alternó buenas y malas con Villa, trató de proponer, pero peleó más de lo que jugó. Terminó expulsado pero Ramírez no utilizó el mismo criterio que la jugada en la que Blanco fue amonestado.
En la primera jugada que intervino, lo tackleó a Merentiel y se fue expulsado a los 9 minutos.
Trató de sostener a la defensa, más allá de algunas equivocaciones. Su presencia en el área rival siempre fue inquietante, Di Lollo le cometió un penal pero la terna arbitral no cobró nada.
Como pasa últimamente, peleó más de lo que jugó. Tuvo un fuerte encontronazo con Leandro Paredes y aunque a veces logró contener a Flores, Villa y Velasco, le faltó calma.
Muy liviano, le costó el partido. Ponzio lo corrió de cinco en el segundo tiempo ante la salida de Silva, trató de hacer pases pero no anduvo bien.
Se equivocó en la salida que derivó en el corner que en el gol de Boca. Le pesó la inexperiencia, la juventud, algo que el manual no indica, quiso salir jugando cuando no tenía pase. Se lo vio nervioso.
Más allá del esfuerzo tampoco incidió en el partido, no pudo frenar el mediocampo de Boca y le costó bastante.
Se esperaba mucho más de él y no apareció. Si bien se presentó otro partido tras la expulsión de Martínez Quarta, tuvo que volantear y preocuparse por la marca. Le pesó el partido y cuando tuvo un tiro libre lindo de gol la tiró a la tribuna.
Hizo algunos intentos, sacó a pasear en un momento a Jagger Herrera, pero estuvo lejos del arco y se quedó sin acompañante rápida.
No pudo hacer nada. Fue la pieza sacrificada ante la expulsión de Martínez Quarta.
Su actuación quedó desdibujada porque perdió la marca con Di Lollo, autor del gol del triunfo.
Entró con ganas, trató de correr, meter, pero no alcanzó.
Igual que Pereyra, más ganas que productividad.
En una jugada trató de sostener el balón y gambetear rivales. Pero estaba muy solo.










