El acceso a la Garganta del Diablo, el circuito más emblemático del Parque Nacional Iguazú, permanecerá cerrado durante 40 días a partir del próximo 3 de agosto para permitir el desmontaje preventivo de las pasarelas. La decisión fue adoptada por la Administración de Parques Nacionales e Iguazú Argentina S.A. frente a los pronósticos que anticipan una crecida extraordinaria del río Iguazú como consecuencia del fenómeno climático El Niño.
El operativo busca evitar que la infraestructura vuelva a sufrir daños como los registrados durante la histórica inundación de octubre de 2023. En lugar de esperar a que el caudal alcance niveles críticos, las autoridades optaron por retirar con anticipación las estructuras metálicas y resguardarlas hasta que las condiciones permitan reinstalarlas.
La decisión también se apoya en el monitoreo permanente que realizan sensores hídricos instalados en el parque, los cuales detectaron que el río podría superar los niveles considerados seguros durante las próximas semanas. Los especialistas explican que la cuenca del Iguazú responde con gran rapidez a las lluvias intensas registradas en el sur de Brasil y que, en apenas 24 a 48 horas, el caudal puede multiplicarse varias veces, lo que obliga a activar protocolos preventivos antes de que llegue el pico de la creciente.
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Desde Iguazú Argentina S.A. explicaron: “En este contexto de alta afluencia turística, y en función de las proyecciones meteorológicas asociadas al fenómeno El Niño (ENOS), se avanzó en medidas preventivas para resguardar la infraestructura del Área Cataratas”.
La empresa agregó que “la decisión se sustenta en los pronósticos y análisis técnicos que anticipan crecidas del río Iguazú en los próximos meses” y precisó que los estudios elaborados por las compañías encargadas del monitoreo climático e hidrológico de la cuenca brasileña prevén “caudales elevados, con potencial de generar inundaciones extraordinarias que podrían afectar la infraestructura de ese sector”.
Durante la presentación del operativo, las autoridades también remarcaron que las pasarelas volverán a instalarse únicamente cuando existan garantías de que el río recuperó condiciones estables. “Vamos a rearmar la pasarela únicamente cuando sea seguro hacerlo, ya que no queremos iniciar los trabajos y tener que volver a cerrarla pocos días después. Todo el operativo será programado en función de la información técnica disponible”, señalaron.
El sistema de pasarelas fue diseñado precisamente para afrontar este tipo de eventos extremos. Sus estructuras articuladas permiten desmontar o rebatir sectores específicos para facilitar el paso de grandes volúmenes de agua y troncos arrastrados por la corriente, reduciendo así el riesgo de destrucción. Según explican los ingenieros del parque, el cierre preventivo forma parte del funcionamiento previsto de esa ingeniería de protección y no responde a una falla estructural.
El antecedente más cercano ocurrió en octubre de 2023, cuando una crecida histórica elevó el caudal del río hasta cerca de 24.000 metros cúbicos por segundo, más de veinte veces su volumen habitual. La fuerza del agua destruyó 79 tramos de las pasarelas, equivalentes a aproximadamente un tercio del recorrido de 1,1 kilómetros, y obligó a mantener clausurado el circuito durante nueve meses mientras se realizaban las tareas de reconstrucción.
La situación actual también se produce en un contexto de alta vigilancia por las condiciones climáticas que afectan a la región. En los últimos días, las intensas lluvias elevaron el caudal del Iguazú a valores que oscilaron entre los 10.000 y 18.000 metros cúbicos por segundo, muy por encima del promedio habitual, motivo por el cual los organismos hídricos mantienen una alerta amarilla y un seguimiento permanente de la evolución del río.
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Pese al cierre de la Garganta del Diablo, el Parque Nacional Iguazú continuará funcionando con normalidad. Permanecerán abiertos el Centro de Visitantes Yvyrá Retá, los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde, el Sendero Macuco, el Tren Ecológico de la Selva, la muestra del Viejo Hotel Cataratas y los locales gastronómicos y comerciales, por lo que los turistas podrán seguir recorriendo la mayor parte del área protegida mientras se desarrolla el operativo preventivo.
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