Siete inmigrantes hondureños y mexicanos querían llegar a Estados Unidos. Su viaje comenzó a finales de abril de 2026. Guiados por una red de traficantes, cruzaron desde la fronteriza Ciudad Acuña, en México, hacia Del Río, en Texas. Unos días después, el 9 de mayo, los llevaron hasta las vías de un tren de Union Pacific estacionado. Entre la 1.18 y la 1.25 de la tarde de ese día, los contrabandistas rompieron el candado de uno de los contenedores y los montaron para seguir en ruta a San Antonio. En ese mismo vagón murieron horas después, sofocados, sin posibilidad de escape.
“Sudaban a chorros y jadeaban por aire”: así fue la travesía de siete inmigrantes que murieron en un tren en Texas










