En una secuencia de The Echo Chamber, la película que el italiano Andrea Pallaoro ha presentado en Venecia con el último guion de Bernardo Bertolucci y las interpretaciones de Susan Sarandon, Luca Marinelli y Alicia Vikander, suena de fondo la voz aguardentosa de una crepuscular Marianne Faithfull cantando Crazy Love. Es un detalle lejano pero importante, porque, de alguna manera, en toda la película (cuyos temas interpreta la propia Sarandon) se siente esa voz ya ajada y rota y lo que transmitía: la posibilidad de convertir el sufrimiento en fuente creativa. The Echo Chamber es una obra sobre el dolor, el amor y su dependencia, que transcurre enteramente en un precioso apartamento londinense en el que un productor musical adicto y torturado (Marinelli) vive una serie de encuentros con dos mujeres: una rockera superviviente (Sarandon) y una enfermera (Vikander) cuyos cuidados abren la puerta de un amor loco, fantasmal y sombrío.









