Taylor Swift y Travis Kelce ya son marido y mujer. La cantante y el jugador de los Kansas City Chiefs se casaron este viernes en el Madison Square Garden, en Nueva York, en una ceremonia que se mantuvo bajo un estricto hermetismo hasta el último momento. La noticia fue confirmada por la vocera de la artista y por una pantalla instalada en el estadio, que mostró el mensaje: «Recién casados».
La boda reunió a cerca de 1000 invitados y fue uno de los eventos más comentados del año en Estados Unidos. El festejo contó con un importante operativo de seguridad, calles cortadas alrededor del estadio y la prohibición de ingresar con teléfonos celulares. Además, todos los asistentes debieron firmar acuerdos de confidencialidad para evitar que se filtraran imágenes o videos de la celebración.
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La ceremonia fue oficiada por el actor Adam Sandler, amigo de la pareja. A diferencia de las bodas tradicionales, no hubo damas de honor ni padrinos. Austin Swift, hermano de la cantante, fue el hombre de honor de Taylor, mientras que Jason Kelce, hermano del deportista, ocupó ese mismo rol junto al novio.
Un casamiento de lujo con invitados de Hollywood
Los recién casados eligieron diseños exclusivos de Christian Dior Alta Costura, creados por Jonathan Anderson en colaboración con la pareja. Taylor Swift completó su look con zapatos personalizados de Christian Louboutin y joyas de Cartier.
Entre las primeras celebridades que llegaron al Madison Square Garden estuvieron Selena Gomez, Camila Cabello, Dakota Johnson, Jessica Chastain, Gigi Hadid y Ellie Goulding, cuyos looks rápidamente comenzaron a viralizarse en redes sociales. También asistieron Bradley Cooper, Hugh Grant, Lena Dunham, Jack Antonoff, Ethan Hawke, Zoë Kravitz, Jimmy Fallon, Cara Delevingne y otras figuras de la música, el cine, la moda y el deporte.

La música también tuvo un papel destacado durante la celebración. Según trascendió, Stevie Nicks y Tim McGraw fueron los artistas encargados de cantar durante la fiesta, mientras que Ed Sheeran figuraba como uno de los invitados que podía sorprender con una presentación especial. En cuanto al menú, el contenido se mantuvo bajo estricta reserva, aunque periodistas que seguían los preparativos registraron el ingreso de camiones de catering con langostas y cajas de donas, dos de los productos que, según medios estadounidenses, formaron parte del exclusivo banquete.
La celebración comenzó el jueves con una cena íntima para familiares y amigos cercanos. Horas después, el Madison Square Garden abrió sus puertas para la gran fiesta, que se extendió hasta la madrugada.
El Madison Square Garden se transformó para la boda
Durante varios días, el histórico estadio fue remodelado especialmente para el evento. Camiones ingresaron con decoración, jardines artificiales y distintos elementos escenográficos. Incluso trascendió que había cajas identificadas con los nombres «Garden Party» y «Mirror Ball», una referencia al universo artístico de Swift.

El casamiento también tuvo un homenaje en otro de los íconos de Nueva York. El Empire State Building se iluminó de color azul como parte de la tradición del «algo azul», un símbolo de buena suerte para la novia.
De una pulsera de la amistad al altar
La historia de amor entre Taylor Swift y Travis Kelce comenzó en 2023, cuando el jugador asistió a un recital de The Eras Tour con la intención de entregarle una pulsera de la amistad con su número de teléfono. Aunque ese día no logró conocerla, contó la anécdota en su podcast New Heights, que rápidamente se hizo viral.

Poco después comenzaron a verse en privado. Con el tiempo, Swift empezó a asistir a los partidos de los Kansas City Chiefs, mientras que Kelce la acompañó en distintos conciertos alrededor del mundo e incluso participó de uno de sus shows en Londres.
En agosto de 2025, la pareja anunció su compromiso con una publicación en redes sociales. Menos de un año después llegó el esperado casamiento, que para muchos fanáticos ya fue bautizado como «la boda del año».
LB/MSS









