Donald Trump tiene el genio muy corto con periodistas que le hacen preguntas que no le agradan. Y si se trata de una mujer periodista (o política), el genio es más corto aún. Ha dejado de ser raro que el republicano dedique epítetos humillantes o ponga en duda la profesionalidad de las reporteras que le ponen en aprietos. Este domingo ha vuelto a hacerlo, esta vez en uno de los programas de análisis político más populares de la televisión estadounidense, Meet the Press, de la cadena NBC.









