El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó un nuevo decreto que revisa el orden y número de las vacunas infantiles recomendadas, exige distanciar las dosis y reclama a los Estados, que son quienes tienen estas competencias, que revisen sus protocolos. El giro en la política sanitaria de Trump, inspirado por su ministro de Sanidad, Robert F. Kennedy, conocido por ser el mayor activista antivacunas del mundo, supondrá un cambio tras décadas de directrices federales en la misma dirección.
Trump recupera su cruzada contra las vacunas y exige reducir las dosis para los niños









