El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió este miércoles de Ankara (Turquía), donde asistió a la cumbre de la OTAN, a bordo de su viejo Air Force One, en lugar de utilizar el nuevo y polémico avión presidencial que le regaló Catar. Más allá de las sospechas por corrupción de aceptar una donación de esa envergadura, el cambio de planes resucitó los interrogantes sobre posibles problemas de seguridad de la nueva aeronave.








