Una nueva audiencia del segundo juicio por la muerte de Diego Maradona (60) tuvo este martes la declaración de tres de los profesionales de la salud imputados, entre ellos, la de la psiquiatra Agustina Cosachov (41), quien volvió a apuntar con la coordinadora de Swiss Medical. Mientras que un acompañante terapéutico del Diez fue el único testigo y afirmó que «había manipulación del círculo más cercano»
La psiquiatra pidió declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San isidro y denunció que la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini (57), también imputada en la causa, cambió su celular durante la instrucción del expediente y no aportó pruebas clave para la investigación.
En su exposición ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, Cosachov -quien ya había declarado una primera vez y también mantenido un careo con Forlini- consideró que que existió “desigualdad frente a la prueba”.
Cosachov hizo referencia al grupo de WhatsApp denominado “Chat Tigre”, que estaba integrado por los enfermeros que atendieron a Maradona, personal de la prestadora Medidom y de Swiss Medical.
“En el chat Tigre existen 64 audios/archivos de los cuales hay 19 disponibles, 45 faltantes, de los cuales 24 son de Forlini y 15 de Mary de Medidom (por Nelsa Pérez). Hay desigualdad frente a la prueba, y no por la fiscalía. Forlini no aportó su celular. Dijo que la empresa le cambió el celular antes de la declaración indagatoria, sin aclararle que lo tenía que aportarlo. Me parece bastante irregular, es una apreciación personal”, aseguró Cosachov.
La indagatoria de Forlini fue el 21 de junio del 2021. En ese acto procesal se negó a declarar y en su lugar presentó un escrito. No se mencionó nada respecto del celular.
La psiquiatra también hizo mención que Pérez, quien ya declaró como testigo en este debate oral, sostuvo que varios mails que intercambió en noviembre del 2020 con respecto a la externación de Maradona “estaban en la nube”, en referencia al guardado digital de la documentación.
“Mis pedidos formales a Swiss Medical no se saben dónde están. Espeche (Walter, auditor de Swiss Medical) siempre me daba el OK y el 14 aparece Mariana Flichman (Gerenta de Riesgos) con la externación. El Zoom no grabado donde aparece esta discrepancia con mi nuevo pedido de internación desapareció”, denunció la imputada.
En ese momento, el juez Gaig, presidente del Tribunal tomó la palabra: “Hoy es un poco tarde, no se puede investigar en el juicio”. A lo que Cosachov le respondió: «Hay cosas que me entero ahora”.
Minutos antes, Cosachov reiteró que entre el 4 y el 11 de noviembre del 2020, mientras Maradona estaba internado en la Clínica Olivos tras una operación del hematoma subdural, realizó un pedido de externación que contenta un médico clínico, un neurólogo, una ambulancia con aparatología y enfermeros las 24 horas, preferentemente hombres y con conocimientos en pacientes con adicciones.
“Quiero remarcar que realicé este pedido que se lo envié a Espeche, el auditor de Swiss Medical. Me dijo que estaba todo en orden. Quería enfatizar en el pedido del médico clínico y en la solicitud de la ambulancia con la aparatología que corresponde por la legislación vigente. En este pedido, que refuerzo el 13, en ningún momento se pide como recurso indispensable, hasta ese momento, de los acompañantes terapéuticos. Yo no hago ese pedido porque no era indispensable para los objetivos de este primer periodo del alta de la Clínica Olivos”, sostuvo.
La psiquiatra señaló que el 11 renovó el pedido a Germán Dornelli, empleado del área de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, quien le envió un mail a Pérez de Medidom.
“Mi criterio no había cambiado del 4 al 11. Algo sucede entre el 11 al mediodía y los días posteriores a la externación”, manifestó y agregó: “Forlini no me pasaba los valores de signos vitales. Me enteraba por Maximiliano Pomargo (asistente de Maradona) o Jonathan Espósito (sobrino). También intenté hablar con enfermeros, pero algunos me contestaban y otros no”.
«Fue todo muy tirado de los pelos»
Carlos Cottaro fue el único testigo de la jornada. Declaró que, por su rol como acompañante terapéutico de Maradona, estuvo con él desde la internación en la Clínica Olivos hasta los primeros días de externación.
Cosme Iribarren, fiscal general adjunto de San Isidro, le consultó si el paciente estaba al tanto de dónde iba a ir tras su externación, a lo que el testigo respondió que no.
“¿Sabe cuándo se enteró?”, repreguntó Iribarren.
“Fue todo muy tirado de los pelos. Yo escuchaba a Pomargo a Jony ver la casa por plataforma. Era inminente que tenía que irse de ahí (Clínica Olivos), y estaban buscando donde llevarlo. Tiene que haber muchas partes para tomar estas decisiones, tiene que ser consensuado sino no resulta”, dijo el testigo, con experiencia con pacientes con distintas adicciones.
Maradona junto a su asistente, Maximiliano Pomargo, y su sobrino, Jonathan Espósito, el 20 de noviembre de 2020, cinco días antes de la muerte del Diez.Cottaro expresó que la propiedad del lote 45 del barrio San Andrés “parecía una casa de verano”. “Había una practicuna que le decían ellos (Pomargo y Espósito), que era un sillón que no podía faltar donde se sentaba Diego. Con mi experiencia no me pareció un lugar adecuado, no tenía las características de un lugar de cuidado”, sostuvo.
“Desde mi punto de vista no me parecía una internación domiciliaria”, resaltó.
Luego, el acompañante terapéutico se refirió al entorno de Maradona: “A Diego le manejaban los teléfonos y los llamados no pasaban. Fue difícil ver eso porque no sabes con quien hablar ese tema”, indicó el testigo.
Ante la consulta sobre quién o quienes decidían sobre la asistencia o no de los acompañantes, Cotarro fue contundente: “Maximiliano Pomargo”. Y fue la psiquiatra quien le comunicó que deje de asistir a la casa hasta nuevo aviso.
Ante esta respuesta, Patricio Ferrari, el otro fiscal general adjunto sanisidrense, marcó una contradicción en su declaración durante la instrucción, donde también mencionó al neurocirujano Leopoldo Luque (45) como otra de las personas que tomó la decisión de que Cottaro no continúe yendo a ver a Maradona.
“Yo quería ayudarlo a Diego, no hacer amistad con nadie. Estamos para otra cosa, es un paciente y es algo serio, es la vida de otra persona y no podés jugar con la vida de una personal”, expresó.
Cottaro indicó que “había una manipulación del círculo más cercano de Maradona”. Y Ante la pregunta del juez Gaig, el testigo respondió: “De Pomargo y Espósito”.
La audiencia de este martes había comenzado con las declaraciones de otros dos de los acusados: Mariano Perroni (45), el coordinador de enfermeros de Medidom y continuó con la exposición que inició el jueves pasado; y el médico clínico Pedro Di Spagna (53).
“Vi a dos hijas con amor por su padre”, dijo Di Spagna, quien aclaró que por pedido de los médicos tratantes no regresó a controlar al ex astro futbolístico y les dejó un mensaje a sus hijas.
Mientras que Perroni volvió a decir que la planilla médica que llenó y firmó la enfermera Dahiana Madrid (41), también imputada pero que será juzgada en un debate público aún sin fecha, la confeccionó ella por orden de Forlini.










