Al momento de la entrega de la droga, el dealer mira para los costados para asegurarse que nadie lo esté viendo en plena secuencia. Luego cruza a una cabina de gas que funcionaba como depósito, vuelve y entrega. A los costados nadie lo vio. Desde arriba, una cámara estaba atenta.
Con la ayuda de un drone de vigilancia, la Policía de Santa Fe logró captar el momento en que una bandita del barrio 7 de Septiembre de Rosario se encontraba haciendo narcomenudeo en una plaza del barrio.
La causa comenzó a partir de reiteradas denuncias de vecinos al 911 que alertaba sobre la venta de droga a plena luz del día en una plaza utilizada a diario por vecinos, familias y chicos. Antes del drone, ya los habían registrado.
A partir de esos reportes, los investigadores realizaron tareas de vigilancia encubierta y seguimientos para identificar a los responsables. Desde el aire, un drone policial registró cómo un grupo de jóvenes vendía droga en plena plaza. También captó el momento en que uno de los sospechosos cruzó la calle e intentó esconder más dosis dentro de una casilla de gas.
Con esas imágenes como respaldo, la policía decidió avanzar sobre el lugar y llegar de manera sorpresiva con varios móviles en simultáneo.
Al identificarlos, los investigadores encontraron varios trozos de marihuana en los bolsillos de uno de los detenidos. Otro llevaba droga escondida dentro de su billetera y, en un detalle que llamó la atención de los agentes, también hallaron marihuana picada lista para consumir dentro de un billete de $1.000.
Durante la requisa participaron dos perros K9 Bono y Kenzo que encontraron varias dosis de cocaína que habían sido ocultadas debajo de una mesa de cemento de la plaza, e incluso en la planta del pie de uno de los sospechosos.
El operativo continuó con la requisa de la casilla de gas donde el drone había registrado el momento en que ocultaban más dosis de cocaína.
Como resultado del procedimiento fueron detenidos tres hombres mayores de edad. Además, se secuestraron diez envoltorios de cocaína, marihuana, tres teléfonos celulares y más de $320.000.
El operativo fue realizado por la Brigada de Microtráfico de la Dirección General de Investigaciones de la Policía de Investigaciones (PDI), la Sección Canes y la Unidad de Violencia Altamente Lesiva (UVAL) de la Policía de Santa Fe.










