Parecía que una tarjeta roja contra Folarin Balogun podía desdibujar lo que había sido un partido claramente controlado por los jugadores vestidos a franjas rojas y blancas. Pareció. Porque al final, Estados Unidos se impuso a punta de intensidad sobre una aguerrida pero poco creativa Bosnia para sellar su pase a octavos en Seattle, donde se enfrentará a Bélgica el próximo lunes sin su máximo goleador. De todas formas, el sueño de los anfitriones de llegar por lo menos a cuartos de final sigue intacto.
Un intenso Estados Unidos vence a Bosnia, pero pierde a su goleador para los octavos









