Un operativo policial tuvo un desenlace trágico este martes a la tarde en Ingeniero Budge. Un patrullero que seguía a una moto por las calles de esa localidad del Gran Buenos Aires chocó con un auto y un nene de dos años y medio murió.
El niño iba con su padre en un viejo Dodge 1500, este martes entre las 14 y las 15. Se dirigían a vender cobre cuando, en la esquina de Copihue y Bustos, una moto cruzó a toda velocidad por delante del vehículo y un instante después fueron embestidos por un patrullero del comando Patrulla de Lomas, que hacía maniobras de «seguimiento» tras un llamado al 911.
El auto giró en trompo. El nene iba en el asiento delantero, sin cinturón, y salió despedido del vehículo. Quedó gravemente herido y lo llevaron a la salita de primeros auxilios del barrio Santa Marta, donde verificaron su muerte.
Los delincuentes que iban en la moto están prófugos. La causa quedó caratulada como homicidio culposo. Además, la Policía bonaerense encontró más tarde la moto y detuvo a una persona por encubrimiento.
«Me enteré por un vecino, que me fue a buscar a casa», dijo Julieta Pereyra, la madre. «Me dijeron que fuera al hospital, que mi bebé estaba ahí».
«Mi bebé ya estaba sin vida», agregó la mujer, en diálogo con Crónica TV. «Salieron a vender metal por plata», dijo.
Además, mostró el último video del nene con vida: lo grabaron cinco minutos antes de que saliera con su padre. «En el auto iba tomando la leche con la mamadera», dijo Julieta.
Fuentes de la investigación indicaron que el Dodge en el que iban el padre y el nene no tenía medidas mínimas de seguridad.
Según vecinos, el padre del nene dijo que no escuchó sirenas y que el patrullero iba a alta velocidad. Gendarmería interviene en las pericias. El conductor del patrullero está libre, a la espera de la disposición de la fiscalía.









