Con motivo del llamado a licitación del Gobierno porteño para explotar, en un sector de la necrópolis histórica de Recoleta, una tienda de venta de souvenirs, con agregado de comida y bebidas al paso, la Asociación de Amigos del Cementerio de la Recoleta (ADACRE) dio a conocer su preocupación, que acompaña la alarma de muchos vecinos de la Ciudad de Buenos Aires.
En su comunicado de tres páginas, ADACRE dice: “Estamos a favor de que ese espacio (una bóveda abandonada) se destine a un Centro de difusión e información cultural”, pero “no consideramos adecuada la actividad gastronómica prevista en el pliego (de licitación), ni siquiera bajo la modalidad de take away sin mesas ni sillas, que la propia licitación establece”.
La entidad enfatiza que el espacio hoy vacante “tiene una vocación natural: interpretación patrimonial, exhibición, edición y venta de publicaciones y objetos institucionales, vinculados a la identidad histórica, social y artística del cementerio. Ese uso pondría en valor un ámbito hoy disponible, sin resignar el carácter del sitio”.
ADACRE no ignora, como destaca en su texto, que existen “cementerios patrimoniales de primer nivel, como el Zentralfriedhof de Viena; el Alter St. Matthäus Kirchhof de Berlín; el Amos Vale Cemetery en Bristol, o el Abney Park Cemetery en Londres, que sí cuentan con servicio de café dentro del propio predio, bajo modelos de gestión cuidadosamente acotados”.
No obstante, “conocer esos antecedentes no cambia nuestra posición; la refuerza, porque muestra que se trata de una decisión de criterio institucional, no de una imposibilidad técnica”. Y de inmediato asume su derecho a fijar la posición ya mencionada.
Entre los argumentos razonados del comunicado, la entidad destaca que, “con independencia de las condiciones comerciales que cualquier oferente ofrezca y del modelo de gestión, la objeción no está puesta en corregir aspectos del pliego, sino en que la actividad gastronómica en sí no es adecuada dentro del predio del Cementerio de la Recoleta”.
Cafeterías sí, cafeterías no
Al contrario de las necrópolis antes mencionadas que sí tienen servicio de cafetería, ADACRE –con la firma de su presidenta Carmen Longa Virasoro– subraya que hay otros ejemplos de cementerios históricos que se negaron a licitar espacios para café dentro de su predio. Por ejemplo, el Highgate Cemetery de Londres, gestionado como un fideicomiso patrimonial de primer nivel, evaluó la alternativa y la desechó.
Vista del Cementerio de la Recoleta desde un drone. Foto: Santi Garcia Díaz.La necrópolis histórica porteña –una joya además artística– es, junto con otras monumentales como la de Père–Lachaise o Montparnasse en París, una de las más visitadas del mundo.
Cualquier ingreso, dicen los amigos del Recoleta, “que derive dentro de un activo patrimonial de esa magnitud –para el Centro de difusión que proponemos o para cualquier otro uso compatible que la Ciudad decida licitar– debiera aplicarse en forma exclusiva y verificable al programa de restauración y puesta en valor del propio cementerio”.
Y subraya el texto que ése debería ser el criterio rector de cualquier concesión dentro de semejante monumento histórico y artístico.
La apertura de ofertas está prevista para el 9 de septiembre de 2026, a las 11, a través de la plataforma Buenos Aires Compras. Por eso, ADACRE solicita que, antes de esa fecha, la Comuna 2 –donde se ubica el cementerio–, el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Cementerios y Espacio Público, así como entidades académicas, vecinales y patrimoniales se sienten a dialogar sobre el destino cultural de la necrópolis, garantizando fondos genuinos para su restauración general.
El comunicado de ADACRE fue compartido por Juan Antonio Lázara, director de Letras, Patrimonio, Radio y TV, del directorio del Fondo Nacional de las Artes (FNA). “Acabo de leer vuestra misiva y deseo felicitarlos por la impecable redacción y puesta en antecedentes. Por otra parte, en la reunión de directorio del FNA la voy a intentar poner en el Orden del Día”, dice el mensaje dirigido a la presidenta de la entidad Carmen Longa Virasoro.
De paso, Lázara invita a Longa Virasoro a participar del próximo Congreso Internacional de Patrimonio y Asociaciones de Vecinos que se realizará este sábado en la Casa de Victoria Ocampo.
Muertos ilustres
Hace ocho años, Clarín publicó un artículo sobre el cementerio de la Recoleta, como el espacio patrimonial donde “descansan historias, leyendas y personajes del poder”.
La escultura junto a los restos de Rufina Cambaceres en el Cementerio de Recoleta.En sus poco más de dos siglos de historia, en un mismo predio el Cementerio de la Recoleta alberga los restos de veintiún presidentes argentinos y los de Eva Perón, tras su macabro y extenso trasiego por Europa hasta que fueron repatriados a nuestro país.
El último presidente allí sepultado fue Raúl Ricardo Alfonsín, padre del retorno de la democracia en 1983, pues los dos mandatarios fallecidos con posterioridad –Fernando de la Rúa y Néstor Kirchner– están fuera de la Recoleta. El primero yace en el Parque Memorial de Pilar, y el segundo, en un mausoleo de once metros de altura por quince de largo en el cementerio de Río Gallegos, Santa Cruz.
Los restos del presidente Alfonsín fueron sepultados, primero, en el Panteón de los Caídos en la Revolución del Parque, donde también yacen Hipólito Yrigoyen y Arturo Illia. Luego fueron trasladados a otro sepulcro muy sencillo en la Recoleta.
También están en esta necrópolis Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Julio Argentino Roca, Juan Manuel de Rosas, Manuel Dorrego, Juan José Castelli, José Hernández (autor del Martín Fierro), el premio Nobel Luis Federico Leloir y la gran mecenas de las artes, Victoria Ocampo.
Entre otros relevantes nombres de nuestra historia y nuestra cultura cabe destacar el Panteón de los Ciudadanos Meritorios, donde se encuentra la primera generación de políticos argentinos.
Allí están Cornelio Saavedra, el Deán Gregorio Funes, Guillermo Rawson y José Álvarez de Arenales, junto a Carlos Pellegrini, Manuel Quintana y Juan Galo Lavalle, sumándose al atrio de los nombres cuyas moradas los turistas acuden a ver. Con el plus de la bóveda donde se encuentra Eva Perón, una de las más visitadas por turistas de todo el mundo.
Claro que no todo es sepulcro de políticos. Hay esculturas y monumentos bellísimos en el cementerio, dignos de una recorrida para apreciar su valor artístico e histórico.
Cementerio de la Recoleta. Foto: Martín Bonetto. Según los guías de la necrópolis, como parte de las historias del predio, una nieta de Napoleón Bonaparte y el hermano del caudillo José Gabriel Tupac Amaru yacen bajo la tierra argentina.
Es cierto que las leyendas de Recoleta son inagotables, pero solo por mencionar una que llama la atención: ¿quién es la dama del perrito?
Liliana Crociati de Szaszak se convirtió en un personaje ilustre tras su entierro en el Cementerio de la Recoleta. Murió en un alud de nieve durante unas vacaciones en Austria junto a su marido, y su tumba con escultura incluida la evoca junto a su querido perro Sabú.
Como corolario a la controversia que se ha suscitado en torno a la licitación de una cafetería en el cementerio por parte del Gobierno de la ciudad, una vecina que prefirió no dar su nombre le dijo a Clarín: “Es una época sin cuidados, muy brutal todo. No hay atención a los rituales, a las tradiciones, ni al camino que nos trajo hasta acá”.









