En un pequeño garaje transformado en galería, el fin de semana pasado inauguró Bauzá Arte Contemporáneo, el nuevo espacio de arte de Florencia y Belén Bauzá. Esta novedad es, en realidad, un paso más del proyecto curatorial que vienen desarrollando las galeristas con énfasis en lo colectivo.
“Nos gusta gestionar proyectos, participar de ferias, e invitar a muchos artistas a trabajar para un fin común”, sintetizó Belén Bauzá, del itinerario que las llevó a participar este año de MAPA, Feria Arte Pequeño Formato, Feria ArteCo (Corrientes), y próximamente, viajes a Córdoba y Miami.
Para la inauguración de la galería, ubicada en el límite de los barrios de Núñez y Saavedra, las Bauzá se sumaron a la convocatoria de Tejiendo Redes, un circuito autogestivo de galerías, talleres y espacios de arte de los barrios de Saavedra y Coghlan. En 2001, todavía en pandemia, la artista Luciana Targise imaginó una red de talleres de artistas, artesanos y galerías organizados en un mapa barrial de espíritu colaborativo, con el deseo de “habitar el encuentro”.
Este año fue su séptima edición, con la participación de veintinueve espacios, y un especial interés en la relación de los vecinos con los espacios públicos, verdes e instituciones, que incluyó, entre otras, una feria de emprendedores en la Biblioteca-Estación de tren de Coghlan y la muestra “La invención del taller”, y una muestra-homenaje al centenario de la Escuela Técnica Raggio en la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Cornelio Saavedra.
Obras de Rondolini y Trucco en Bauzá Arte Contemporáneo. Foto: gentileza.Proyecto curatorial Caaporá
En la primera muestra de la galería, las Bauzá eligieron destacar parte del proyecto curatorial Caaporá (en guaraní, “habitante de la selva”), presentado este año en ArteCo. El proyecto se basa en la investigación de la historiadora del arte María Elena Babino sobre un ballet concebido entre 1915 y 1917 por el escritor Ricardo Güiraldes y el artista y coleccionista Alfredo González Garaño.
“Güiraldes y González Garaño se entusiasmaron con un mito guaraní, Caaporá, que quisieron mezclar con las vanguardias rusas, en boga en esas épocas. Hicieron todos los bocetos de la escenografía, pinturas, dibujos, anotaciones para ser presentado en el Teatro Colón, convocaron a Nijinsky, con música de Stravinsky, pero el ballet nunca se concretó”.
A partir de ese increíble archivo de cartas, textos, fotografías y bocetos, que tuvo su muestra a fines del año pasado en el Museo Larreta, las galeristas invitaron a Alejandro Brave, Ezequiel Black, Pablo La Padula, Paux, Luciana Rondolini y Magdalena Trucco, cinco de sus artistas, a reimaginar las representaciones del mito, cada uno desde sus lenguajes, materiales y tradiciones.
Luciana Rondolini presenta una serie de dibujos que surgen de un relevamiento de la iconografía guaraní sobre la mujer, encontrada en libros del Museo de Etnografía. En cada dibujo, figuras sutiles son trabajadas con trazo puntilloso en grafito, y una intervenciones simbólicas en enduido. “Nunca está del todo aquí ni del todo allá” es el sentido que imprime la artista santafecina Magdalena Trucco al mito.
Florencia y Belén Bauzá inauguraron Bauzá Arte Contemporáneo en el límite de Núñez y Saavedra. Foto: gentileza.Altos en las paredes blancas del garaje vemos emerger dos mínimos y coloridos pajaritos de cerámica esmaltada, junto a otras dos originales representaciones de aves, en acrílico sobre esterilla. Con cierto aire naif, ambas representaciones proponen captar la naturaleza en gestos simples.
Mitología guaraní
El artista y activista correntino Paulin González Villán/Paux retoma imágenes de la mitología guaraní en tres pañuelos recuperados, teñidos con tinturas de yerba mate, a los que aplica bordados.
Para las curadoras, “la naturaleza disidente de su postura se hace evidente en los procedimientos que elige para tomar posición frente a la herencia de Caaporá”. Alejandro Brave reinterpreta el mito y sus representaciones con acrílicos de formas abstractas –fondo y figura–, y trabajando el contraste del negro con paletas cromáticas.
Florencia y Belén Bauzá inauguraron Bauzá Arte Contemporáneo en el límite de Núñez y Saavedra. Foto: gentileza.“Lo convocamos para pensar en Caaporá y él decidió trabajar sobre el tema del color, que es una constante de su trabajo, en las representaciones visuales precolombinas”, dice la curadora.
Una atractiva máscara de PVC espumado recubierto con fragmentos de espejos de colores plateado, azul y fucsia es la obra con la que Ezequiel Black revisita los rostros de Caaporá. El llamativo material actualiza la idea ritualizada de fiesta, a través del mismo material que se utiliza en las “bolas de discoteca”.
El artista visual y biólogo Pablo La Padula, finalmente, presenta una serie de obras trabajadas con impresiones de humo, una técnica que es también una metáfora de lo evanescente y fugaz, y las diferentes huellas como variaciones de la memoria.
Como complemento, fuera del proyecto Caaporá, la galería presentó dos obras de Andrea Nosetti, artista y joyera (fotografías de mini-instalaciones que sugieren, entre el absurdo y el humor, una pequeña narrativa). Y dos pinturas de orquídeas de Florencia Bauzá, que proponen dialogar con lo íntimo y cotidiano.
Florencia y Belén Bauzá inauguraron Bauzá Arte Contemporáneo en el límite de Núñez y Saavedra. Foto: gentileza.En palabras de la galerista, “todos los artistas de la muestra comparten una cierta sensibilidad, una mirada muy cercana hacia ese objeto que quieren representar. Nos interesa que se active cierta ternura”.









