Todo en menos de un minuto. Del sufrimiento al goce en cuestión de segundos. Flamengo acechaba a Estudiantes buscando el 2-0 en UNO. Clave Fernando Muslera para que su arco no cayera nuevamente. Y después de enorme intervención, con dos atajadas en una misma jugada, llegó la veloz respuesta que derivó en el 1-1 del Pincha. Un golazo por la doble pared entre Guido Carrillo y Eric Meza, el primer cabezazo forzado de Facundo Farías para corregir el rumbo del balón tras el centro pasado y la palomita para meterse adentro del arco con pelota y todo de Carrillo. El 9 metió hasta la cola para empujar el balón.
Luego del gol, la gente de Estudiantes reconoció al arquero con un «Muslera, Muslera», determinante para el empate. Dos atajadas de oro.










