El consejero delegado de Volkswagen (VW), Oliver Blume, planteó este martes durante una reunión con cerca de 10.000 trabajadores de la planta principal de Wolfsburgo, en Alemania, que la empresa debe “reducir la complejidad, simplificar de manera consecuente las estructuras y reducir los costos”, aunque evitó mencionar una cifra concreta del número de puestos de trabajos que se eliminarán en Alemania dentro del plan de reestructuración que tiene previsto, pese a las cifras que habían cifrado para el país germano la mitad del impacto laboral sobre 100.000 personas en todo el mundo.










