La FIFA lo prometió y lo cumplió: este Mundial iba a convertirse en un gran espectáculo de principio a fin y, efectivamente, así ha sido. Y no solo por la parte futbolística, que poco queda que decir ahí, sino también en cuanto al show en sí. Si su inauguración (de hecho, sus tres inauguraciones, en Estados Unidos, México y Canadá) ya apuntaba maneras, su final ha sido de traca. En un largo descanso de casi media hora (concretamente 27 minutos y 25 segundos de descanso), han saltado al terreno de juego Shakira, Madonna, BTS, Justin Bieber, Coldplay con el coro escolar PS 22 e incluso el director de orquesta Gustavo Dudamel, nada menos que junto a la Filarmónica de Nueva York y la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.
Dudamel hace presente a Venezuela y el terremoto en la gran final
El director de orquesta Gustavo Dudamel, nacido en Barquisimeto, Venezuela, hace 45 años, es buen amigo de Chris Martin, líder de Coldplay. Han colaborado y se han apoyado en ocasiones musicales y personales, y Martin quiso contar con él para la final, especialmente tras el doble terremoto que asoló el norte del país el 24 de junio y que deja ya más de 5.000 fallecidos.
De ahí que Dudamel contará hace un par de semanas, en una entrevista a este diario, que estar presente en la final era importante para su país, porque la final de Nueva York atraía mucha visibilidad. “Todo el mundo está mirando allí, y para mí estar presente significa eso, la representación de nuestro país, de lo que somos. Que signifique ver esperanza, optimismo, empatía,un mundo más empático, un mundo que se encuentra… Pues es un honor y un privilegio. Es difícil elaborarlo con palabras, porque es un momento muy especial"
Ahora, en un comunicado enviado a este diario a las preguntas de cómo se siente al formar parte de este gran espectáculo, remacha ese mensaje: “Significa una gran alegría y un inmenso honor. Es la primera vez que hay un espectáculo de medio tiempo en el Mundial. Agradezco a mi querido amigo Chris Martin, uno de los organizadores, con quien he realizado muchas colaboraciones”.
Y afirma: “Es un momento histórico para Venezuela y para El Sistema. Tocamos, cantamos y, sobre todo, hoy luchamos con la valentía y la resiliencia de nuestra gente. Un recuerdo especial a la visión de nuestro maestro fundador, José Antonio Abreu. Estar presente es no solo un honor por representar a mi país, lo cual ya es un orgullo, estar ahí significa también representar a la latinidad. Que la música clásica se toque junto a artistas icónicos es un inmenso honor”.










