Soledad Andreani (42) habla y llora. Hace días que vive una pesadilla: recibe amenazas, le patearon el portón de su casa y hoy tiene custodia policial las 24 horas. La muerte de Agostina Vega (14) le cambió la vida para siempre porque su auto, un Ford Ka negro, fue el que utilizó Claudio Barrelier (33) para trasladar los restos de la adolescente.
Aunque prefiere no mostrar su cara, aceptó contarle a Clarín todo lo que pasó los días posteriores al crimen y cómo era la relación con Barrelier, su ex pareja y único imputado por el asesinato de la adolescente. «Me cagó la vida», dice.
Andreani y Barrelier salieron durante cuatro meses. Pero unos días antes del asesinato de Agostina tuvieron una pelearon y se distanciaron. A pesar de esto, Soledad reconoce que siguió en contacto con él: «Seguimos hablando siempre por mensaje».
El viernes anterior a la desaparición de Agostina, Soledad le mandó un último mensaje y eliminó su número. “Nunca hubiera estado con alguien que está en pareja, que tiene su mujer. Él me dijo que estaba separado. Nos veíamos todo el tiempo, yo trabajo o estoy con mi familia. Y era sumarlo a los planes”, señala a Clarín.
Agostina salió engañada de su casa el sábado 23 para encontrarse con Barrelier cerca de las 22.30. Ya se habían visto ese día más temprano en una canchita y en un cumpleaños. Según la reconstrucción de la fiscalía, la adolescente murió entre las 23.30 de esa noche y las 5 de la madrugada del domingo.
Recién ese domingo, cuando Agostina ya estaba muerta, Barrelier volvió a comunicarse con Soledad. La llamó alrededor de las 5 y media y le preguntó por qué lo había bloqueado. Pero ella, le explicó que «solo lo había eliminado y él le pidió que se reunieran a hablar».
Barrelier le propuso que fueran a desayunar, algo habitual para la pareja. “Hubo un silencio incómodo que recién ahora me doy cuenta de las cosas. Algo no estaba bien», sostiene.
Pero Soledad se negó. Lejos de darse por vencido, Barrelier volvió a escribirle el lunes 25 para pedirle prestado su Ford Ka. «Me dijo que lo necesitaba para llevarle ropa a un tío suyo recién operado. Me mandó tres mensajes, estaba muy insistente pero él era así, por eso no dudé en ese momento”, relató.
“Me llamó y me dijo que iba hasta mi casa en Uber”. No le quedó otra que encontrarse con él. Al llegar a la casa, Barrelier le contó que había ido a declarar ante la Justicia porque había sido la última persona que vio a Agostina con vida.
“No indagué mucho en el tema porque lo noté tranquilo. Si quizás medio triste, pero pensé que era porque hacía bastante que no nos veíamos y por la pelea”, dijo. En ese momento, él le volvió a pedir el auto.
«Lo tuvo tan solo una hora y pico el lunes a la mañana. Es mentira que lo haya tenido más tiempo», revela.
“Yo no le quería prestar el auto, algo feo sentí. Le insistí que no pero se paró y se fue a buscar el auto al garaje”. Ahí se fue con el auto. Las cámaras de seguridad de la zona registraron el ingreso y la salida del Ford Ka negro de un descampado del barrio Ampliación Ferreyra entre las 11.45 y las 12.15.
La casa de Soledad Andreani está con custodia policial las 24 hs ya que la mujer recibió amenazas. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial A eso se sumó el testimonio de un vecino que declaró haber visto un vehículo negro entrar a gran velocidad en un sector donde había basura, dejar algo y luego iniciar una fogata.
“Nunca jamás me imaginé todo esto. La relación duró un par de meses pero fueron intensos. Ahora me doy cuenta que me mintió desde el primer momento y me usó. Me cago la vida. Escracharon el bar, escracharon donde trabajan mis hijos, están destruidos. Me cago la vida», dice entre lágrimas Soledad.
Barrelier tomó prestado el auto durante una hora y pico. Cuando volvió, ambos se subieron al auto y fueron a comprar materiales ya que Soledad estaba haciendo unos arreglos en su casa. «Cuando subí, vi todo normal. Es normal que tuviera tierra. No había olor, nada».
En ese momento, Barrelier recibe el llamado de Gabriel Vega, el papá de Agostina, y arreglan encontrarse en la casa de Soledad, quien estuvo presente en la charla. “Yo estuve ahí porque quería saber más, porque él no hablaba. Si vos lo hubieras visto hablar como lo hizo con el papá de Agostina, con la firmeza. Él no titubeó en ningún momento, le contaba las cosas al padre de Agostina con mucha seguridad”, confiesa.
Incluso, Barrelier le preguntó a Gabriel si su hija había tenido algun episodio parecido, de escaparse. «Yo creía en él, es más dije, digo toda la verdad porque así lo ayudo».
Luego, Soledad llevó ese mismo lunes a Barrelier hasta su casa de barrio Cofico. «Él engañó a toda mi familia porque confió en él. Nunca fue violento sino no hubiera permitido que se acerque. Pido justicia por la criatura y todos los que quedamos pegados. Me manipuló teniendo 42 años, imagínense con la nena de 14», concluye.
La defensa del papá de Agostina pidió la imputación de Andrean por prestarle el auto a Barrelier para trasladar el cuerpo a un descampado.
Desde el entorno de Gabriel Vega consideraron que el relato que la mujer dio en los medios de comunicación sobre su vínculo con el acusado y el uso del auto presentó «irregularidades».
Córdoba. Enviada especial










