La primera entrevista de José Luis Rodríguez Zapatero —en el programa Mañaneros de TVE— desde que la Audiencia Nacional le imputó por liderar una trama de tráfico de influencias ilícitas, ha dejado escasas novedades de impacto jurídico. El propio expresidente del Gobierno ha admitido durante la entrevista que, tras dos meses en silencio –más allá de un breve vídeo difundido para declarar su inocencia–, a su delicada situación con la justicia se le ha sumado “un problema paralelo”: su “necesidad” de explicarse porque se lo reclaman amigos y compañeros del partido. Bajo esa premisa, se ha centrado en reiterar en público lo que ya sostuvo a puerta cerrada ante el juez José Luis Calama cuando declaró como investigado el 17 de junio: que ni intervino en el rescate de Plus Ultra, ni planeó la creación de una empresa offshore para camuflar sus ingresos, ni usó a sus hijas de testaferros.
La única novedad la ha aportado sobre las joyas halladas en su despacho, supuestamente valoradas en más de 1,3 millones y sobre las que todavía no ha declarado ante el juez. Según Zapatero, fueron un “regalo de cortesía” cuyo origen no ha querido revelar, pero con el que no persiguió un “incremento patrimonial”. Aunque sí ha reconocido que quizá fue un error aceptarlas.
Zapatero, visiblemente tenso durante algunos momentos de la entrevista, se ha afanado por defender su inocencia y se ha quejado en varias ocasiones de que se le están atribuyendo a él y a su familia hechos muy graves sin fundamento. “Las acusaciones hay que probarlas”, ha dicho. La entrevista del expresidente llega 48 horas después de la declaración como investigado de su amigo Julio Martínez, administrador de la empresa epicentro de la investigación —Análisis Relevante— quien señaló al expresidente como la persona “que marcaba los pasos a seguir” en el rescate de Plus Ultra. Zapatero lo ha negado: “No hablé con nadie ni de la Sepi ni del Gobierno, ni con ninguna autoridad pública. No es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate de Plus Ultra”.
El expresidente no ha querido ahondar en lo declarado por Martínez Martínez ni en el escrito que entregó este lunes, en el que ya situaba al expresidente del gobierno como el cerebro de esa y todas las operaciones en las que participó Análisis Relevante. “Yo no voy a entrar en la estrategia de defensa de ningún imputado. Me defiendo y reitero las afirmaciones sobre mi ningún papel en el rescate Plus Ultra”, ha afirmado el exdirigente socialista, quien también ha negado con vehemencia que, como sostiene el juez y la Policía, él ideara la constitución de una empresa offshore para desviar el dinero obtenido por un tráfico de influencias ilícito. Esta sospecha, uno de los indicios en los que los investigadores sostienen la acusación de delito fiscal contra el expresidente, es, según Zapatero, “una invención absoluta o un error”. “Pero es un elemento de cargo que se me imputa. Los hechos son los que son y quien acusa tiene que probar”, ha lamentado de nuevo.
Zapatero ha insistido en situarse como un mero consultor externo de la empresa y ha negado haberse aprovechado de forma irregular de sus contactos políticos. “Es evidente que los clientes de esa consultora podían entender que el consultor era yo, pero todo mi trabajo fue de asesoría, de asesoramiento. Nunca ni tuve intención ni participé en ninguna sociedad, ni firmé ningún contrato con ningún cliente”, ha asegurado Zapatero, que asegura que todos sus trabajos están declarados en el impuesto del IRPF.
Tampoco es verdad, según el exdirigente socialista, que él avisara a Martínez Martínez y a los responsables de Plus Ultra de que la Sepi iba a conceder el rescate a la compañía 11 días antes de que se aprobara la ayuda. “Lo niego. Yo no sabía lo que iba a hacer el consejo de la SEPI. No intervine en nada, no lo supe y esa es la verdad. A partir de ahí, [Martínez Martínez] en su derecho a la defensa puede esgrimir lo que quiera”, ha reiterado haciendo referencia a lo declarado por su amigo, del que Zapatero no ha querido renegar después de que le ha señalado ante la justicia. “Es una amistad de hace años y no va con mi código de conducta. Hay que separar las relaciones del procedimiento judicial, no va conmigo renegar de que he tenido una amistad dilatada en el tiempo con él”.
El origen de las joyas halladas durante el registro de su despacho sigue siendo una de las incógnitas del caso porque el expresidente reclamó ante el juez tiempo para poder reunir la documentación necesaria para acreditar su procedencia. Un mes después de declarar en la Audiencia Nacional, Zapatero no ha dado todavía esas explicaciones, aunque en la entrevista en TVE ha asegurado por primera vez que fueron “un regalo de cortesía personal de hace muchos años”. No obstante, no ha aclarado ni de quién ni de cuándo con el argumento de que quiere explicárselo primero al juez Calama.
El expresidente ha intentado restar importancia a las joyas y ha asegurado que nunca tuvieron para él y su familia “ni uso ni destino”, por eso no las declaró. “No tenían ningún afán patrimonial”, ha dicho el expresidente, quien afirma que no está de acuerdo con la tasación de 1,3 millones incorporada al sumario y ha asegurado que entregará un contrainforme. “Lo que quiero dejar claro es que ni podíamos imaginar ese valor”, ha afirmado Zapatero. “Fue un error aceptarlas?”, le ha preguntado el periodista Javier Ruiz. “Puede ser”, ha contestado el expresidente.
Zapatero ha defendido también el trabajo de sus hijas para Análisis Relevante. La empresa de las hijas, Whatthefack, recibió supuestamente 3.000 euros al mes por maquetar los informes que hacía Zapatero en su faceta de consulto, pero los investigadores consideran que esos pagos eran una forma de desviar dinero hacia el expresidente del Gobierno con conceptos ficticios. Zapatero ha calificado de “increíble” esa sospecha. “Lo que me faltaba es que por mi cabeza hubiera pasado que mis hijas fueran testaferros de algo”, ha señalado Zapatero, quien ha asegurado que sus hijas van a presentar “todos los contratos y trabajos” que han hecho para Análisis Relevante.










