Tal como viene acostumbrando el nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona, la 14º audiencia sumó otra novedad: la psiquiatra Agustina Cosachov, una de las siete imputadas en la causa, rompió el silencio y reconoció que la «mejor opción» era que el exfutbolista continuara su recuperación en un centro de rehabilitación. En ese punto, cuestionó la internación domiciliaria y sostuvo que la prepaga Swiss Medical «no cumplió» con lo que pidieron.
Ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº7 de San Isidro, la profesional en salud mental contó cómo conoció al paciente y apuntó contra la empresa de medicina prepaga en relación a lo que solicitó para que Maradona fuera externado de la Clínica Olivos, después de que fuera operado por un hematoma subdural en la cabeza, realizada el 3 de noviembre de 2020.
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Cosachov, quien solo había asistido a la audiencia de apertura del juicio, se presentó este jueves y amplió su indagatoria, aceptando solamente responder las peguntas de su abogado defensor, Vadim Mischanchuk. La psiquiatra aseguró que estaba de acuerdo con las autoridades del sanatorio en que Diego tenía que recuperarse en un centro de nivel tres, pero esto era «inviable» porque era un paciente que «quería irse a su casa«.
«La mejor opción para su rehabilitación era la que propuso Swiss Medical y consistía en continuar su recuperación en un centro de rehabilitación. Sobretodo por su cuadro de depresión y abstinencia«, indicó la acusada. «Estábamos todos de acuerdo, pero Maradona era un paciente difícil y en pleno uso de sus capacidades que quería irse… el otro extremo era que quedara expuesto a tomar», continuó.
En ese contexto, relató que la alternativa intermedia era una internación domiciliaria, con el objetivo de que tuviera «un consumo cero de sustancias tóxicas, en este caso el alcohol» y que tomara su medicación de forma ordenada. Así, se eligió que la cursara en una vivienda del country San Andrés de la localidad de Benavídez, en el partido de Tigre.
Cosachov dijo que conoció al campeón del Mundial de México ’86 en junio de ese año, cuando el neurocirujano Leopoldo Luque, su médico de cabecera y otro de los acusados en el juicio, buscaba una psiquiatra y la recomendaron a ella. También detalló que se metió de lleno en su recuperación después de la intervención quirúrgica, hablando con la familia y los representantes de la prepaga para establecer lo que iba a necesitar.
«Solicité médico clínico, neurólogo, disponibilidad para estudios, ambulancia para traslados, enfermeros hombres y especialidad en consumo problemático de sustancias», comentó la imputada a los jueces. También mostró chats con los familiares y certificados que demostraban lo que decía. «El auditor de la prepaga me dijo que ya estaba todo en marcha”, añadió.
Ante la consulta de su abogado, sobre si la empresa de salud privada había tomado nota de todo lo pedido, dijo que existe un mail del 11 de noviembre de ese año de Swiss Medical a Medidom (compañía para la que trabajaban los enfermeros) que refuerza lo que ella requirió. «No se leyó en voz alta, firmamos y confiamos. ¿Por qué yo voy a pensar que una empresa como Swiss Medical no le va a dar lo mejor a un paciente de estas características? Yo firmé con la convicción de lo que habíamos pedido se iba a cumplir”, sostuvo.

Por otro lado, mostró una serie de conversaciones después de esa fecha en la que señalaban que la prepaga no estaba cumpliendo con los requerimientos. «Mi criterio siempre fue el mismo: una internación domiciliaria seria. En nuestro país no existen los cuidados domiciliarios, no tenemos ley para eso», expresó.
“Nos dijeron que iba a ser una internación domiciliaria seria, ahora nos dicen que son cuidados domiciliarios. Esto no me cierra”, dice uno de los chats que mantuvo Cosachov con el psicólogo Carlos Díaz, otro de los siete profesionales que están siendo juzgados.
Habló la médica que redactó la externación de Maradona
Mariana Flichman, la médica legista que confeccionó el acta de externación del entonces entrenador de Gimnasia de La Plata, afirmó ante los jueces Alberto Ortolani, Alberto Gaig y Pablo Rolón que fue convocada por Pablo Dimitroff, ex director de la Clínica Olivos, para contarle sobre la situación de Maradona. «La familia estaba pensando llevarlo a un domicilio, y a los médicos no les parecía una opción segura, y querían ver cómo podía quedar documentado», explicó.
En ese sentido, aclaró: “Nosotros no conocemos ni intervenimos en el estado clínico. Solo tomamos la reseña clínica que nos trasmite el equipo tratante«, por lo que necesitaba conocer si tenía el alta médica y si estaba en condiciones de egresar. Declaró que el documento fue firmado por Luque, Cosachov, Dimitroff y dos de las hijas del Diez, Jana y Gianinna Maradona, y cuando lo leyeron el neurocirujano y la psiquiatra no le pidieron cambiar o incorporar nada.
Por último, aseguró que el servicio que brinda la prepaga «es de cuidados domiciliarios y no de internación» y aclaró que, dentro de esa opción “hay distintas complejidades”. Así, se diferenció con lo que antes había dicho la imputada al manifestar que «todos sabían lo que firmaban».
En el juicio por «homicidio simple con dolo eventual», además de Luque, Cosachov y Díaz, también están acusados el clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni. La enfermera Gisela Madrid, por su parte, será juzgada más adelante por un jurado popular.
FP / EM










