Un incidente vial, en una mañana fría y gris, derivó en una tragedia absurda. Una conmoción que impactó de lleno en el ambiente deportivo y en toda la comunidad de Tres Arroyos, a 450 kilómetros de La Plata. Maite Otaegui, árbitra de fútbol de la asociación local, enfermera, de 24 años, murió luego de que el auto en el que viajaba chocó contra un árbol en una avenida de la ciudad.
Fue una maniobra insólita, en un lugar que no aparentaba riesgo, pero se combinaron los factores para que resultara dramático. La joven iba sentada en el asiento del acompañante de un Chevrolet Astra que, en la avenida Constituyentes, se rozó con un camión de reparto que estaba estacionado y detenido.
Era la media mañana de este martes y en la zona cercana al estadio de Huracán de Tres Arroyos no estaba muy transitada en ese momento.
No obstante, ese leve impacto contra el vehículo de carga hizo perder el control del auto, facilitado por el asfalto resbaladizo de una llovizna pertinaz. El Astra terminó impactando contra un árbol en medio de la rambla que divide las vías de circulación.
El golpe resultó letal para Maite. Aun cuando lograron una asistencia rápida de una ambulancia y la trasladaron al hospital municipal Pirovano, situado a menos de cinco minutos del lugar.
Los médicos no pudieron contra la determinación de la fatalidad. La víctima sufrió severos traumatismos en el cráneo y la zona dorsal. El conductor también fue asistido, pero por lesiones leves. Fue dado de alta a la noche.
La investigación preliminar de la Justicia estableció que no hubo otro vehículo involucrado. El Astra venía desde la ruta 228 en dirección al centro.
Maite Otaegui tenía una intensa e indiscutida trayectoria arbitral en el ámbito de la región del sudeste bonaerense.
Hace cuatro años -cuando recién comenzaba su carrera- fue protagonista directa de un hecho que trascendió a todo el país: integró el equipo de jueces de un partido de la liga local que tuvo celebridad lamentable, cuando un jugador golpeó de una trompada por la espalda a la jueza principal y otro integrante del equipo la pateó cuando ya estaba en el suelo.
Ocurrió en el choque entre los clubes Garmense (de la localidad de De La Garma) e Independencia (de la ciudad de Gonzales Chaves), a 60 kilómetros de Tres Arroyos.
Con apenas 20 años, Otaegui corrió desde el lateral para sacar del tumulto al agresor y para defender a su colega.
Las imágenes que se viralizaron en ese momento -el 30 de julio 2022- muestran el tranco apurado de Maite cuando buscaba proteger a su compañera, Dalma Cortadi, quien terminó internada y con varias semanas de convalecencia. El agresor estuvo casi un mes detenido.
Esta vez no pudieron evitar el final trágico de la árbitra. Maite vivía con su familia en el barrio Chacras de López, una urbanización ubicada en un extremo de la ciudad que se construyó a partir de un plan federal de viviendas hace poco más de dos décadas. Además, trabajó como enfermera en el ámbito privado.
Siempre estuvo vinculada a la actividad deportiva y en el club Colegiales no necesitaba pedir permiso para acceder a cualquier instalación de la entidad.
Su hermano, Román, llegó a jugar en el primer equipo de fútbol, el mismo que también integró José Manuel «Flaco» López, el delantero de la Selección Argentina que ingresó contra Suiza en el Mundial de EE.UU. y le hizo el pase a Julián Álvarez para el 2-1 final.
“Era la mejor de nosotras. Segura, respetada en la cancha, conocía el reglamento y lo aplicaba con criterio”, la definió ante Clarín Mailén Vásquez, colega e integrante de la asociación arbitral de la ciudad. Ex compañera de Mailén, se notaba en el tono de voz que seguían conmovida por el final horrible de la joven.
“Tenía mucha personalidad, los jugadores la respetaban y nunca interponía su condición de mujer como excusa o algo. Hablaba con los futbolistas y sabía utilizar las sanciones”, contó a este diario un dirigente del Club Alumni de Orense, que participa en la liga de Tres Arroyos.
El equipo fue dirigido varias veces -en Primera y en Segunda división- por Maite Otaegui.
La Asociación Tresarroyense de Fútbol (ATF) la ubicaba en los partidos más importantes de las últimas fechas. “Proyectábamos un gran futuro en su profesión. No teníamos reclamos de los clubes”, dijeron en la entidad.
El impacto en el ámbito de este deporte se reflejó en los mensajes que todas las instituciones de la región plantearon en sus redes y en los medios locales. “El futbol de la liga está de luto”, publicaron desde la ATF.
“Hoy el futbol se detiene para acompañar el dolor de una familia” escribieron desde la Asociación Civil Deportiva Cristiana.









