Un encargado de seguridad, que quedó detenido por falso testimonio el año pasado en el juicio que quedó nulo, declaró este miércoles en el marco del segundo debate por la muerte de Diego Armando Maradona. El testigo recordó con cierta dificultad las últimas horas del ex futbolista, por lo que fue advertido por el tribunal.
En esta nueva audiencia estuvieron presentes el neurocirujano Leopoldo Luque y la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, dos de los siete imputados en la causa. Entre los familiares de Maradona estaban sus hijas Dalma, Gianinna y Jana.
Algo inusual fue una presencia mayor de policías que custodian cada audiencia, que fue interrumpida en dos ocasiones por problemas en el sistema de grabación.
Foto Emmanuel Fernández.
La jornada 26 del debate tenía prevista la declaración por tercera vez del psicólogo Carlos «Charly» Díaz y el testimonio de tres encargados de seguridad de Maradona que estuvieron junto a él los días previos a su muerte.
Por motivos de organización de la prueba, el abogado de Díaz, Diego Olmedo, pidió disculpas porque su cliente no iba a declarar como lo había adelantado la semana pasada.
Luego, Patricio Ferrari, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro, señaló que los testigos Julio Soria y Martín Domínguez no iban a declarar ya que el primero no fue ubicado y el segundo se encontraba de viaje en el exterior.
Dalma Maradona, hija de Diego Maradona, sale tras una audiencia del juicio por la muerte de su padre en los Tribunales de San Isidro en Buenos Aires (Argentina). Foto EFE/ Matías Martín CampayaUna vez aclarado el panorama, ingresó a la sala Julio César Coria, custodio de Maradona recordado poque el año pasado los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tomasso y Julieta Makintach ordenaron su detención por falso testimonio.
Coria es retirado del Servicio Penitenciario Federal (SPF), donde se desempeñó durante 25 años hasta 2021. Trabajó para Maradona en 2014 de manera esporádica y en 2020 fue convocado nuevamente.
Al ser consultado por Ferrari, Coria dijo que los médicos de Maradona eran Luque y Cosachov. Con ambos dijo que tenía contacto telefónico, por lo que la fiscalía exhibió una serie de conversaciones entre ellos.
Gianinna Maradona, llegando a los tribunales de San Isidro.Foto Guillermo Rodriguez Adami.
El testigo, que estuvo durante la internación en la Clínica Olivos y en los primeros días en la casa del barrio privado San Andrés, en Benavídez, partido de Tigre, recordó también los últimos momentos del «Diez», ya que estuvo desde el lunes 23 hasta el miércoles 25 de noviembre, cuando murió.
El 23 recordó que Maradona “no estaba de buen humor”, y que recibió la visita de Verónica Ojeda y de su hijo menor. Dudó si se había bañado ese día o siguiente y también le preguntó si quería afeitarse, pero que le dijo que luego lo haría.
“Yo siempre le tocaba el ego a Diego”, dijo respecto a que le insistía para que se bañara, se afeitara y se pusiera perfume.
Del martes 24 solo mencionó el momento que le arregló la tecla de la luz de su habitación que se había trabado. “Me saludó con un beso, fue aproximadamente a las 22.30 o 23 horas. Le dije que iba a ir a tomar mates y me dijo ‘andá tranquilo, andá a descansar’, y salí de la habitación. Luego me quedé en el patio, estaba el enfermero. Diego estaba acostado y tapado”, sostuvo.
Para la acusación pública, Coria fue la última persona que vio con vida a Maradona y con quien tuvo un intercambio de palabras.
El día de la muerte de Maradona
Coria recordó que el miércoles 25 se despertó entre las 5.30 y 6 de la mañana y que bajó del primer piso de la casa. En la planta baja observó hablando a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, quien tomaba el turno.
“¿Vio si ingresaron a la habitación?”, preguntó el fiscal. “No, estaban hablando, no vi que hayan entrado”, respondió. Esto causó la intervención de Agustín Varela, defensor de Forlini, y un posterior ida y vuelta que incluyó al fiscal Ferrari y al juez Alberto Gaig.
Ante la pregunta de Franco Chiarelli, defensor de Almirón, por si podía descartar que antes haya ingresado a la habitación a controlar a Maradona, el testigo dijo que no podía hacerlo porque no lo vio.
Este punto es importante ya que una de las cuestiones de esa noche es establecer si Maradona agonizó durante 12 horas, como indicó el informe de la Junta Médica. De ser así, el enfermero que estuvo en turno noche fue Almirón, mientras que Madrid tomó el turno luego.
En las conversaciones entre los enfermeros y coordinadores en un grupo de WhatsApp denominado “Grupo Tigre”, Almirón escribió a las 8.01 que Maradona se encontraba “descansando en buena forma”. Madrid a las 8.52 escribió que “el paciente continúa descansando”.
Coria continuó su relato sobre las primeras horas del miércoles 25.
“Bajé de bañarme, calenté el agua y nos pusimos a tomar mate en el patio. Esperamos que lleguen Cosachov y Díaz. Cuando llegaron entraron a verlo a Diego. Salieron y dijeron que no se quería atender. Después entró Jony (Espósito), Pomargo (Maximiliano, asistente) y la enfermera. Dijeron que no reaccionaba y ahí yo ingresé. Diego estaba en la cama, la enfermera le hizo masajes en el pecho y yo respiración boca a boca. No sé si fue un minuto, 10 o una hora, para mí fue eterno, fue un momento que no se lo deseo a nadie”, describió el testigo.
El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los imputados.Foto Guillermo Rodriguez Adami.
Al cabo de unos minutos, el juez Gaig le pidió al testigo que describiera todo lo que pasó el martes 24, y le reiteró que era importante.
“Me levanté a la mañana, me hice mates, estuve en la parte de afuera. Diego no se a qué hora se levantó, creo que después del mediodía y se bañó. Luego se fue solo a la habitación. Luego no se levantó, yo estuve afuera y no lo vi”, describió.
Ante la dificultad de recordar del testigo, el juez Pablo Rolón advirtió al testigo. “Trate de recordar porque parece que tiene memoria selectiva. No diga que no recuerda, usted estuvo en esa casa las 72 horas previas al fallecimiento”.
“No pasó nada relevante hasta lo de la perilla. No recuerdo si comió ese día”, completó.
Los mensajes con Luque
El interrogatorio de los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de Dalma y Gianinna, se basó en el intercambio de conversaciones entre Coria y Luque.
“Me mandaba mensajes a ver cómo lo veía a Diego, si estaba o no de ánimo, me preguntaba si comió o no”, declaró el testigo, y mencionó que a Maradona “lo jodía para que se bañe», en varias oportunidades.
La psiquiatra imputada Agustina Cosachov sale tras una audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona junto a su abogado Vadim Mischanchuk. Foto EFE/ Matías Martín Campaya“¿Estaba orientado o hablaba boludeces?”, le preguntó Luque el 23 de noviembre por la noche. Cuando Burlando consultó a qué se refería a que es “hablar boludeces”, el testigo respondió “cuando (Maradona) respondía con monosílabos”.
Otra conversación habló de que “hay que ponerlo pillo para que lo se haga encima nomás”. El testigo dijo que esto no estaba vinculado a que se hizo pis, ya que él nunca tomó conocimiento de que eso sucedió.
El juez Alberto Ortolani, atento a la respuesta, volvió a consultarle si Maradona “se hizo encima estando usted en la casa”. “No recuerdo”, dijo, y agregó que el término “ponerse pillo” entendió que era para que el ex futbolista “no se haga el dormido”.
“Muchas veces si no quería hablar se hacía el dormido. Una vez fueron las hermanas, se cansó y se hizo el dormido”, afirmó.











