El penal a Nicolás Tagliafico, el gol anulado a Mostafá Ziko por una falta a Lisandro Martínez y la recuperación de Julián Alvarez ante Mohamed Salah, que derivó en el agónico grito de Enzo Fernández, formaron parte del caldo de protestas de Egipto. Sin embargo, la polémica que se enciende al pie de las pirámides baja la espuma cuando se consulta a los especialistas. Y la mayoría de los jueces consultados por Clarín consideran que las decisiones que tomó el francés François Letexier, algunas de ellas apoyado por el VAR, fueron correctas.
Héctor Baldassi, el árbitro que dirigió Serbia-Ghana, Países Bajos-Japón y Honduras-Suiza en Sudáfrica 2010, asegura: “El penal es penal, por imprudencia del jugador egipcio (Haissem Hassan), que volteó a Tagliafico. Y no era fuera de juego porque con el sistema SAOT (semiautomático) no hay dudas”.
Y agrega sobre el pisotón de Marwan Ateya a Lisandro Martínez: “El tema tiene que ver con interpretación. La APP, Atacking Possession Phase en inglés, se refiere a la secuencia de juego, al momento en el que el atacante obtiene el balón. No se revisa la jugada final, sino si durante esa fase de posesión, el que ataca obtuvo el balón a través de una infracción. Por el lugar donde se cometió la falta, si la cobraba ahí, se cortaba todo. Ojo, el árbitro puede intuir que está desconectada, porque finalmente se la llevó un jugador (Hassan) que recorrió una distancia de punta a punta de la cancha. Pero, sí, tiene ribetes de APP. Evidentemente, les bajaron línea a los árbitros. Puede evaluarse una disputa normal o una imprudencia que se castiga con tiro libre directo, algo que yo también hubiera cobrado”.
¿Y la última, aquella que Egipto reclama como penal de Julián Alvarez? “Es nada. Salah lo choca a Julián. Quiso enganchar y perdió la pelota”, apunta. “En 96 partidos que se llevan disputados, pudo haber incidencia de los árbitros en dos o tres situaciones. Por ejemplo, en el primer partido que el VAR llamó al referí (Alireza Faghani) para revisar un posible penal sobre (Kylian) Mbappé y se mantuvo en su decisión original. Pero con la elasticidad de las reglas de juego, les tengo que dar la razón a los colegas. Y me parece espectacular que (Pierlugi) Collina, el mandamás de los árbitros, se exprese y explique las decisiones”.
Para Gabriel Brazenas, que dirigió casi 250 partidos entre 1999 y 2009, “el penal no amerita ninguna duda”. Y amplía: “El jugador egipcio le cruza la pierna, no hace falta ni siquiera acudir al VAR”. Sigue: “La jugada de Lisandro no es solamente un pisotón; lo están agarrando de la camiseta arriba. Lo vi en varias repeticiones y hay que decir que hubo doble falta. El agarrón está especificado en la Regla 12 y el pisotón no, pero es una imprudencia y el árbitro lo interpreta de esa manera recién cuando lo ve en el monitor porque no lo había discernido en la cancha. Tuvo la fuerza y la incidencia suficiente, no así la de Salah. Vos te das cuenta que apoya el pie Julián y Salah se deja caer. En este caso es correcto, no podemos poner en tela de juicio esa falta. Para mí, no hubo ningún inconveniente reglamentario”.
Miguel Scime, ex Director de Formación Arbitral de la AFA y asesor de FIFA, apuntó: “En la acción determinante dentro del área, respecto al penal, el defensor egipcio se arroja para disputar el balón sin el control necesario y no llega a disputarlo de forma limpia. El punto de contacto se produce sobre la pierna izquierda de Nicolás quitándole su base de apoyo, impidiéndole terminar la acción. La entrada reúne total entidad de infracción. Por ubicación y efecto, estuvo bien sancionado”.
Sobre la situación de Martínez, dijo: “Si no hubiese existido el VAR, estoy seguro de que el gol no hubiera sido anulado. Pero vamos al hecho concreto: el VAR corrige una acción que no pudo apreciar el árbitro en tiempo real. La clave de la infracción estuvo en el pisotón que es clarito. El defensor egipcio lo aplica sobre Lisandro Martínez y no le permite continuar con la jugada. Letexier no logró identificar el punto de contacto. El VAR detecta un error claro y manifiesto. Fue una entrada imprudente”.
Y cierra: “La jugada de Julián y Salah nos deja una aprendizaje. El fútbol es un deporte de roce y no todo contacto constituye una infracción. En este caso, el leve roce es una consecuencia natural de la disputa del balón y carece de la intensidad y la identidad reglamentaria para cobrar la falta. No hay una acción temeraria ni imprudente ni con fuerza excesiva”.










