El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reveló este martes la fórmula constitucional con la que pretende prolongar su permanencia en el poder y terminar de liquidar la competencia electoral en Nicaragua: periodos presidenciales de siete años “renovables”, acompañados de un blindaje constitucional para impedir que cualquier opositor real pueda disputarles la jefatura del Estado.
Ortega y Murillo imponen en la Constitución la “renovación” de mandato para perpetuarse en Nicaragua sin pasar por las urnas










