La nueva regulación del impuesto al cheque modificó el circuito mediante el cual las pequeñas y medianas empresas podían recibir cheques, endosarlos desde el home banking y enviarlos a una cuenta comitente para luego descontarlos. El cambio vuelve a poner el foco sobre el impuesto al débito y crédito y sobre los fondos que ingresan al mercado de capitales.
Santiago Lull y Elisabet Piacentini analizaron el impacto del cambio regulatorio durante Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. Ambos explicaron cómo funcionaba el mecanismo para las pymes, el efecto sobre el mercado de capitales y el vínculo con la educación financiera.
El impacto de la nueva regulación sobre las pymes
Para Lull, el efecto puede ser significativo: “Creo que esto le va a pegar fuerte al mercado de capitales, sobre todo porque el retail o la persona física no genera lo mismo que una empresa”. Y agregó: “Cuando vos tenés un cliente que es una empresa, por lo general el volumen que opera es mucho más grande”.
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El especialista también cuestionó el impacto del impuesto en aquellas operaciones que antes aprovechaban la exención: “Cuando vos ahorrabas ese impuesto, te daba para pagar la comisión. Ahora es una doble imposición”.
Por su parte, Piacentini explicó cómo funcionaba el mecanismo para las pymes: “Hace cuatro meses se había creado este sistema, era muy práctico y muy fácil porque recibías un cheque y directamente desde tu home banking clickeabas Endosar y se lo endosabas a tu cuenta comitente”.
Según la contadora, el esquema también permitió ampliar el acceso de pequeñas empresas al mercado: “Se les explicó, abrieron el mercado, conocieron a su agente de bolsa, eligieron en qué Alyc hacerlo, empezaron a instrumentarlo”.
Educación financiera y fondos que vuelven al circuito bancario
Piacentini destacó además que el mecanismo no solo permitía ahorrar el impuesto, sino que acercaba a las pymes a herramientas de inversión: “De todo esto se ahorraban el 0,6%” y “exactamente, aprendieron a invertir”.
En esa línea, definió el proceso como una experiencia de inclusión: “Fue educación financiera y lamentablemente una medida que empezó a funcionar bien y cuando empezaba a tomar impulso se descontinúa”.
Lull planteó que el cambio también puede restar recursos al mercado de capitales y cuestionó el sentido de priorizar esa recaudación: “Estamos raspando un poco la lata”, sostuvo, y agregó: “¿Para qué quiero recaudar ese porcentaje y sacárselo al mercado?”.
Piacentini, por su parte, remarcó el crecimiento del cheque electrónico: “Se popularizó mucho”, especialmente ante el cierre de sucursales bancarias, y explicó que cada vez es más habitual operar de manera digital.









