A una década del Brexit, el Reino Unido atraviesa un escenario marcado por la incertidumbre política, el deterioro de algunos indicadores económicos y un cambio en la opinión pública respecto de la relación con la Unión Europea. El balance de los 10 años desde el referéndum vuelve a poner en discusión las consecuencias de la salida del bloque y el futuro de los vínculos entre Londres y Bruselas.
“Con mucha confusión, digamos, a 10 años del Brexit lo que tenemos es que ha habido 7 primer ministros en 10 años, es decir, ha habido un cambio continuo, 5 primer ministros conservadores y 2 primer ministros laboristas, Andy Bergham que asumió hace 2 semanas, es el segundo primer ministro laborista que hay en todo este periodo”, planteó Marcelo Justo.
La confusión política se mezcla con el impacto económico
Según desarrolló, el escenario político se combina con un impacto económico que puede observarse tanto en las estadísticas como en la vida cotidiana de los británicos: “A esta confusión política se agrega el impacto económico, el impacto económico es bastante evidente, es tanto evidente en las cifras, digamos, ha habido una caída en los cálculos macroeconómicos, por ejemplo, el Producto Bruto Interno per cápita de entre un 6 y un 8%, ha habido una caída en la productividad en comparación con países similares al Reino Unido del 4 o 5%, ha habido una caída incluso en la inversión”.
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Justo también destacó un cambio progresivo en la percepción de la ciudadanía británica. “Y a nivel de la calle también se siente y ha habido una lenta transformación de lo que fue aquel Brexit a un cambio en la opinión pública en la que hoy desde hace bastante rato, diría, las encuestas vienen dando que la población británica le gustaría volver a la Unión Europea o le gustaría tener otra relación muy distinta con la Unión Europea que la que tiene ahora”, resaltó.
Uno de los puntos centrales del análisis es el modelo de Brexit implementado durante el gobierno de Boris Johnson: “Porque el Brexit que sacaron los conservadores en su momento fue con Boris Johnson que terminó de cerrarse el Brexit, ese Brexit era un Brexit duro, era un Brexit, digamos, en donde se cortaban muchísimas de las relaciones que había con la Unión Europea y se hacía como mucho más difícil la relación comercial, la relación diplomática, la relación en términos de inmigración”.
En este contexto, el Reino Unido busca mejorar sus vínculos con Europa, aunque un regreso al bloque aparece todavía como una posibilidad políticamente difícil. “De manera que se ha visto un deterioro que es bastante claro respecto a cómo se vivía antes del Brexit y eso está produciendo un cambio en la opinión pública, el tema es que si bien ahora se quería mejorar la relación con la Unión Europea, nadie se atreve a dar el gran paso que sería convocar a un nuevo referendo porque sería como abrir una caja de Pandora que nadie se atreve a hacer”, expresó.









